miércoles, 28 de febrero de 2018
Transporte Interurbano
El día insistía en llegar, fue una noche linda, plena de luna y estrellas cubrieron el cielo de Ità – Paraguay en breve estará amaneciendo, la fecha incierta, el calendario marcaba diciembre el año oscila entre 1950 a 55, las personas van llegando al mercado municipal, casi todas mujeres con sus cargas multicolores en pesados fardos sobre la cabeza, que la mantenía erecta y ágil, bulliciosa y llena de novedades, los hombres en carretas estiradas por bueyes, con sus populares gritos de mando a los fieles animales en su lento andar, continuaban en su propio ritmo hasta llegar a una de las cuatro esquinas del mercado, bajando a sus pasajeros iniciando ya conversaciones con las demás personas del entorno, esperando el bus para el transporte a ASUNCION, Capital de la República, el tradicional “león pyta”, en español el león rojo, un vehículo de marca incierta, año desconocido , de color rojo, su característica principal, su conductor Don Frizola, un hombre corpulento, de negros cabellos acaracolados, de fluida conversación con los pasajeros habituales, era conocido por su destreza en el volante y disputaba las inolvidables carreras con los buses de Yaguarón y Paraguari , colocando el patrimonio de Don Herminio Santos en peligro, los adolescentes y jóvenes de la época disfrutaban la velocidad que imponía Don Frizola a los viajes Ità – Asunción, generalmente a la madrugada en el turno de las cinco de la mañana en el invierno y las cuatro AM en el verano con horario liberado en las fiestas patronales y los feriados nacionales
El Fangio iteño, y su ayudante Kalaito, que en Paraguay llamamos de “guarda” que es el responsable de cobrar los pasajes por el itinerario cubierto, cuya obligación principal era ordenar los usuarios en el interior del vehículo, ejercía la función con autoridad y buen humor, pues, la elevada velocidad con que se desplazaba Don Frizola hacía difícil viajar cómodamente, Kalaito con agilidad y pesadas palabras en guaraní a los usuarios que se colocaban en sus sitios con dificultad pero en orden, por los “cráteres” sorteados en una carretera sin asfalto, que en día de lluvia se suspendía la utilización de la misma por el peligro que señalaba el resbaladizo terreno, era una carretera de tierra muy peligrosa y de un color rojo fuerte, de curvas que sorprenden y la peligrosidad aumenta a cada kilómetro, en ese afan los usuarios en silencio viajan, Doña Antonia una señora que es confeccionista tenía la protección de los Dioses con negro rosario que deslizaba entre los dedos delicados de manos tratadas con mucho esmero.
Cuando llegábamos a San Lorenzo la ciudad ya próxima a la Capital Don Frizola disminuía la velocidad por precaución y por temor a la Policía Caminera que ya conocía a los trabajadores del volante de las ciudades circunvecinas donde se destacaba nuestro personaje Don Frizola, por la habilidad y su enorme destreza para imprimir la extrema velocidad a “León Pyta”, que servía a la población bajo protestas de madres y esposas por el temor de alguna desgracia que por suerte nunca sucedió, hoy este retazo de un tiempo vivido nos trae figuras y lugares quew el alma conserva viva y participante.
Desde LAMBARE – PARAGUAY , 27 de febrero de 2018
viernes, 16 de febrero de 2018
Impunidad del Homicida
En esta fecha hace 24 años, 16 -02 – 94, miércoles de ceniza, recibo en El Salvador un lapidario mensaje, un pesado mármol en forma de telegrama que anuncia el fallecimiento de mi hijo Oscar Martin de Freitas LLanes, en Rio de Janeiro, perdió la vida por la vía de una bala mortal que le cruzara el pecho y se alojara el proyectil en la valijera(maletero) del vehículo, eran las 19 horas del fatídico día, en la plaza “Taquara” de un populoso barrio de la ciudad denominada antiguamente de maravillosa, “Jacarepagua” vocablo guaraní que en español significa lugar de cocodrilos.
El suscrito prestando servicio en Misión Diplomática en El Salvador, el día señalado presentaba dos libros de Derecho Internacional Público y de Derecho Diplomático, respectivamente, en la sede de la Corte Suprema de Justicia de aquella República, siendo el presentador el Profesor Doctor, ex Canciller Alfredo Martínez Moreno, cuando soy convocado para recibir la desgraciada información que marcó de tristeza infinita, tristeza que no tiene fin, dejando curuvicada el alma por siempre, dolor diario, pesar constante, herida que no cierra, huella indeleble, “me preparé para el día que yo falte, pero no para el día que faltara mi hijo”, nadie entiende la dimensión del dolor sentido, del espíritu maltrecho, de la mente turbada, de la sonrisa que se seca y deja el rostro con marcas que el destino fijo en sus arrugas, la piel se vuelve amarillenta de una tonalidad que denuncia amargura, nostalgia, los ojos perdieron brillo y corta la mirada, se ve el horizonte grisáceo y el cielo y la tierra se unen sin ninguna alegría, la postura que era erecta, firme, altiva se volvió encorvada y fijando la mirada al suelo, a diario hace 24 años lucho por recuperar aquella alegría y sonrisa que marcara el estilo de la figura, que permanecieron en antiguas fotografías como el recuerdo de un instante de contentamiento, álbum que resisto en revisar que permanezca en el olvido tal vez alivia el alma.
Tan pronto llego a Rio de Janeiro acompañado de mi esposa Marzha Navarro Diniz de LLanes y que la Doctora Blanca Elena LLanes Torres, mi hermana ya esperando por nosotros. La noche anterior al viaje recibo la solidaridad de las autoridades salvadoreñas, curiosamente de los miembros de la Comunidad Judaica encabezados por el Presidente de la Sinagoga Don Roberto Kahn, quien me entregara un sobre con dinero en efectivo, resistí en aceptar y el con total generosidad y candidez me dice “ será útil , pueden necesitar,” y como fue útil porque la tarjeta de crédito que portaba el Estado brasileño le había cancelado la franquicia, no se aceptaba en territorio brasileño, queda en la memoria eternamente agradecido el gesto de Don Roberto Kahn, asimismo, el apoyo , la cordialidad, la generosidad del en aquel entonces el Embajador de Israel , Don Joseph Livne, en la cocina de mi casa, preparando una sopa de verduras para mí y bocaditos para los amigos, alumnos, ex alumnos, el mundo académico de San Salvador, colegas apreciados y muy estimados como Jorge Giammattei Aviles y Doña Sara, el poeta y Rector de la Universidad Matías Delgado, David Escobar Galindo, algunos referentes de la guerrilla en proceso de paz, todos los miembros del Cuerpo Diplomático, periodistas de todos los medios, pasaron toda la noche en solidaridad con este servidor, llevo guardado en el cofre de mis recuerdos este gesto de solidaridad del pueblo salvadoreño.
Llegando a Rio de Janeiro rehusé ir a la residencia que habitara mi hijo con su joven y espectacular esposa, la bella Lucilia, tan valiente, tan dedicada y buscando alivio en la familia, hoy reunidos en el dolor y la impotencia ante tamaño designio, realizamos las primeras gestiones trasladar el cuerpo a Salvador – Bahía donde se encuentra en su última morada también su fallecida madre, a quien perdiéramos tempranamente, los dos , ella y el juntos en la vida y en la muerte y este servidor viviendo sus momentos de felicidad guardadas en la memoria, porque hoy solo quedan recuerdos y llantos que se niegan a desaparecer. Cabe recordar que en Salvador – Bahía recibimos total apoyo de los amigos de toda la vida como Djalma Costa Lino periodista radial y estima de hermano, asimismo, los amigos de toda la vida y que habitan las estrellas y ocupan lugar especial en la memoria, el escritor bahiano Jorge Amado y su inseparable Doña Zelia y la joven hija Paloma dando apoyo y calor humano, solidaridad y afecto, ofreció su residencia de “ Rio Vermelho” en Alagoinhas 33, su mundo de magia y encanto, y una visita a Mae Minininha do Gantoi, sacerdotisa del culto afrobrasileño más famosa en Salvador – Bahía ,quienes nos acompañaron hasta la última morada de Oscar Martin de Freitas LLanes, mi amado hijo.
Para concluir esta narrativa, dejo en ella mi desprecio, mi indignada emoción al Delegado de la Policía que supuestamente debería atender el caso de mi hijo, no cito el nombre por espeto y delicadeza de su familia, el innombrable sujeto cuando me apersono en su oficina, ante los anticipados ritos de presentación me dice con tamaño cinismo, “ el caso será investigado, desde que Usted otorgue la suma de diez mil dólares a este servidor”, el caso no está fácil, marcando su rostro con una señal de total ausencia de importancia al expediente en pauta, ante tamaña sorpresa respondo “le doy cien mil dólares si devuelve la vida de mi hijo” y me retiro, dejando en el patio de la delegación policial el automóvil con sus marcas del proyectil asesino y la impunidad del homicida. Hijo mío, no existe consuelo ni en las creencias ni en el tiempo, mi fe se truncó para siempre, nos veremos en el universo de las estrellas y de cualquier esquina de la memoria de quienes se quedan hasta el día que se extingan los miembros de la familia y solo volver a ser como cualquier ”miércoles de ceniza”.-
Desde LAMBARE – PARAGUAY, 16 de Febrero de 2018
sábado, 10 de febrero de 2018
La Religion y La Paz
En todas las épocas y en todos los rincones del planeta tenemos la presencia de las religiones y religiosos, creyentes, escépticos, los que hacen de la misma un medio de vida, por convicción o por vocación, la historia registra episodios de odios y encuentros de afectos, enfrentamientos bélicos con muertes de inocentes, victimas verdaderas, crucificados y alabados, en su nombre se produjo obras de arte que se eternizaron, se escribieron libros perpetuos, poetas inmortales, reformadores que sufrieron por sus creencias, emitieron palabras santas y comportamientos indignos, son señales humanas de las debilidades que nos marcan.
Es tiempo de reconciliación de las religiones por la paz, todas ellas formulan estrategias divinas para encontrar al Dios verdadero, insinúan conductas y enseñan valores, nos hablan de amor portando armas, inculcan la tesis de poseedor de la verdadera palabra y al margen estimulan a sus creyentes el odio y la maldad, otros señalan el camino para llegar a la diestra de Dios con ayunos y oraciones, se construyen templos majestuosos que maravillan a los visitantes, templos que nos hacen pequeños, diminutos, se adornan de oro y brillantes joyas, es rica y propaga pobreza, enseña la caridad como medio para llegar al Ser Supremo, no es la caridad como mendicancia, es como enseñanza de humildad y solidaridad, ninguna de ellas nos guía hacia la confrontación y la muerte, la religión es según sus Maestros el camino para la paz y el entendimiento, el perdón y la confianza, la amistad y el compañerismo, solidaridad y la donación.
Todas las religiones tienen sus misterios y sus mitos, sus atuendos y símbolos, su coreografía es cargada y surtida de obras de arte, de aromas y silencios, de voces colectivas e individuales, cánticos y oraciones. Es momento, este es el momento es hora de reflexionar, creo que se debe aproximar todas las creencias en un gran congreso ecuménico, resaltar los valores comunes y eliminar voluntaria y conscientemente las discrepancias teológicas, existen verdades cercanas y fanatismos que distancian.
La PAZ es deseo de todos, razas, creencias, geografías, todos anhelamos la paz perpetua, idea nada original, pues, ya se proponía en 1864 en un proyecto académico universal promocionada exactamente por ideologías diferentes, políticas adversas en objetivos y propósitos, solo se podrá construir un mundo mejor cuando renunciemos voluntariamente a nuestras verdades consideradas indiscutibles, no estoy citando régimen, ni Estado ni creencia alguna, es hora de promover a la especie humana que es de naturaleza buena, receptiva, amorosa, solo falta que se induzca a las mismas a un encuentro afectivo posible.
Los Estados naturalmente deben ser laicos, respetando la voluntad de cada quien, que en libertad ejerza su opción, que el Estado promueva la convivencia pacífica entre las creencias opuestas, que los fieles contribuyan al mantenimiento de los mismos, que el Estado sea el promotor saludable de la existencia de religiones que tienen cimientos y fortalezas de valores que enriquecen la vida humana, ya no es posible el ejercicio de sacrificios inhumanos como la mutilación y el auto flagelo para honrar a un Dios con ansias del dolor para obtener el premio de un paraíso posible, la religión no es negocio de dar y recibir, es algo que está más allá de nuestras pequeñas pretensiones, es honrar al Dios de todas las creencias con nuestras conductas sanas, convivencia fraterna a pesar de nuestras diferencias, que nos enseñen la solidaridad y el amor al semejante como verdades posibles y no meras retóricas como métodos proselitistas, auxiliar al semejante necesitado como instrumento paralelo de las obligaciones del Estado, este debe ser el mediador natural entre las fricciones que surjan en su jurisdicción para apartar el desafecto y contribuir a la imposición de la tolerancia entre las partes, sin sangre , sin sufrimiento, sin dolor, con los deseos de una paz posible entre cercanos y distantes.
Deseo un mundo de paz, donde reina la armonía y el amor, donde se mezclan todos los miembros de las diferentes sociedades en un ambiente regado de luces y aromas, inciensos y mitras, velas en candelabros que iluminen los recónditos espacios de posibles enfrentamientos negativos queriendo imponer sus verdades como formas de marginar perennemente la maldad y el sufrimiento del género humano, hombres y mujeres, luchando como complementos naturales por un mundo mejor y posible, que sus descendientes se desarrollen en ambiente de amor y PAZ.
Desde LAMBARE – PARAGUAY, 10 de febrero de 2018
martes, 6 de febrero de 2018
Soledad y Años
-
Todas las mañanas tengo el hábito de caminar una hora en un parque cerca de casa, el viernes último después de completar el tiempo ocupo un lugar apropiado para descansar en un cómodo banco de madera y un entorno de árboles y plantas con coloridas flores que desconozco sus nombres, solo sé que deben inspirar a poetas y alegrar el corazón, en cuanto disciplino mis pensamientos se acerca un señor de también a la vera de los setenta años, y se presenta, soy Félix Rejala, funcionario público jubilado del Puerto de Asunción, vivo cercanamente a este hermoso parque, tengo una linda familia compuesta de un par de hijos casados y sus respectivas familias, soy muy bien casado hace más de cuarenta años, una residencia amplia y cómoda donde compartimos soledades, cada quien en su mundo, disfruto de los días de la semana, pues, todos trabajan y estudian, la enorme vivienda en esos días solo está poblada de ecos y voces infantiles que van dejando huellas en nuestras mentes, la enorme mesa vacía, en el jardín de la casa en un bien moldeado césped juegan el perro inventando travesuras, el gato parsimoniosamente se extiende en el amplio corredor, un elegante lapacho(tajy en guaraní) dando sombra y señorío al espacio, una nutrida y florida Santa Riata y sus cintilantes flores rojas cubriendo el muro frontal de la residencia, dando un encanto especial, así también un jazmín Paraguay queriendo un lugar para subir por la pared y dejar su inigualable perfume, aroma que encanta a pajarillos y visitantes.
En todo ese escenario de esplendor y magia dentro de la casa reina el silencio y los muebles geométricamente ubicados dan elegancia al ambiente, cuando siento que el silencio aturde, dice Don Félix, recurro a la vieja radio y escucho música nativa, dando otro sentido al espacio compartido, ahora, aroma de sabores y música por toda la casa.
Disculpe Señor, la molestia con estos temas tan personales, no tiene porque, es interesante e ilustrativo, respondo, lo que llama la atención es que nadie habla con nadie en la casa, creo que el celular y la computadora apartaron a sus miembros, estamos creando una sociedad aislada, taciturna y muy mediocre, ya no se debate en el hogar las noticias del día laboral, del colegio y los asuntos políticos del momento, cada uno a su aposento en silencio y rostro cansado, llega la oscuridad y parece un teatro en desuso, las luces externas dicen que se tiene gente en la casa, la mesa continua vacía y cada quien en su mundo, ruego Señor, me diga que pasa, cual es la solución, pues, los niños en su corta edad manejan la informática y se burlan de nosotros, creo, afirma, que pasamos de moda, los vocabularios cambiaron, mezclan expresiones extranjeras con las nuestras, hablan de personajes de ficción como si fueran reales y sentimos que las nuevas generaciones cada vez más están distanciandos a sus predecesores, porque sus temas son aburridos y sus repetitivas historias ya están muy gastadas.
En ese instante tengo que retirarme despidiéndome con una expresiva manifestación de agrado, el de haber compartido un tiempo de información y enseñanza, prometiendo un próximo encuentro, dejo a Don Félix contento por haber tenido la oportunidad de expresar sus vivencias y compartir experiencia, flotando en el aire el enigma de que modelo de mundo nos espera, un siglo XXI de una sociedad enmudecida, de voces sin ecos, de gritos sordos, por favor, quiero dejar un mundo mejor.-
Desde LAMBARE – PARAGUAY, 6 de febrero de 2018
miércoles, 31 de enero de 2018
Profesora Cartomante
Corría el año de 1955, ,mes de Junio, mes de San Juan, la Escuela Costa Rica No. 89 de la natal Itá, día de fiesta y de misterios, los cuadros que se presentaban tenían distintos matices de la vida rural pintada en forma folklórica y muy divertida, el padre celebrando casamientos, el mago cubriendo de fantasía las mentes de los niños, y una carpa de beduino en el patio del colegio, se formaban largas filas para ser atendidas, niñas , señoras generalmente, hasta el sacerdote del pueblo, el Padre Mena esperando su turno, queriendo saber lo que el destino le reservaba, la Directora de la Escuela Doña Serafina Villalba de Martínez, con su tradicional peinado “globo” , la Profesora del cuarto grado Rosa Ruiz Díaz, queriendo saber del paradero de su novio el elegante caballero, con su traje de brin de hilo inglés, sus zapatos bicolor, su larga y poética cabellera, Don Recalde que provocaba suspiros y envidias entre las señoritas de la ciudad, algunas señoras del pueblo toda vez que pasaba el fotógrafo Quirino disimuladamente abría pasos parecía poseída de alguna vergüenza, el Profesor Adolfo Martínez disputaba espacios con alguien que quería no obedecer la fila y las quejas subían de tono, hasta el celador de la Escuela Eliseo Leguizamón disputaba su espacio, era autoridad académica, las alumnas inquietas todas jovenzuelas, en la tienda se encontraba una mujer gorda, vestida toda de blanco, un enorme turbante verde cubría su cabeza, en la pared colgada un crucifijo y un fuerte aroma de incienso, en ambiente de penumbra le da un aire de misterio y un discreto humo subía hasta el techo, dos velas grandes cintilaban en cada esquina dando un aspecto de curioso, contenido y tímido espanto, criando una sombra fantasmal de la cartomante que creemos sea una Profesora de la institución, los que salen de la consulta salen con un rostro cargado de bienestar, de supuesto alivio y una traviesa risita y la fila aumentaba corría la fama que era formidable y el conocimiento sobre cada quien y sus recónditos temas, que extraordinario, ella conocía todo los secretos.
La curiosidad de este signatario, propio de la corta edad, y la cartomante no admitía niños de cierta edad, Don Eliseo se encargaba de hacer la selección ya en la fila, que aumentaba , cada tiempo venía bandejas llenas de empanadas y jugos , se emitía suspiros a su paso.
Llegó el momento de la conclusión bajo exasperadas protestas, la cartomante ya está cansada y agotada, los informantes del más allá ya no responden, dicen que se llama Blanca, que aumentaba la duda, se tenía tres Profesoras de nombre Blanca, se desconoce el apellido y el misterio se volvía mayor, quien será?, el Padre Mena dice es una profesional, la Profesora Concepción Dalle de Medina desmiente, afirma categóricamente es de la casa, más un misterio guardado en las salas de aulas de la centenaria Escuela República de Costa Rica, pasaron sesenta y dos años , el misterio continua.
Desde LAMBARE – PARAGUAY, 30 de enero de 2018
martes, 23 de enero de 2018
Seguridad Nacional
En este tiempo de incertidumbre, de nubarrones políticos, de amenazas al orden democrático existentes o en demandas, ante un cuadro social quebrantado, rodeados de una retórica que confunde y daña la opinión pública, nos encontramos ante un inminente peligro perder la libertad de prensa, que por cuestiones de sobrevivencia se está prostituyendo, obligan a manipular a sus seguidores que aún creen que no están contaminados, los vientos soplan de derecha a izquierda y viceversa, los poderes de los Estados están debilitados, cansados, corruptos, viven en un enmarañado de duplicidades, entre la delincuencia y la transparencia, es un cuadro desolador, ya no sabemos nada y no entendemos nada, los buenos se auto marginan y los malos ocupan sus lugares, ya decía Rui Barbosa, político brasileño, una de las más excelsas figuras del derecho brasileño y la política de fin del siglo XIX y parte del XX, “ Da vergüenza de ser honesto ante tanta maldad”.
Estamos compartiendo en una tertulia imaginaria, con presencia de gente que sabe y opinan sin mordazas, que cultivan el sistema democrático como el mejor, que la creatividad humana y el derecho se unieron para dar vida a una idea, que prosperó a pesar de sufrir terribles golpes de los que sueñan con un mundo igualitario alimentando el anarquismo para lograr objetivos perversos, destruir lo que aún falta perfeccionar, donde se deliberan sobre perspectivas maduras, sanas, patrióticas, la tertulia imaginaria existe y ejerce un gran poder en su seno, en el círculo diminuto de su propia familia, allí donde se piensa bajo principios. En estas tertulias surge la idea de aumentar la circunferencia de sueños, anhelos, socializar prevenciones, evitar los contagios y vacunar los elementos negativos para inmunizar el organismo.
Aquí una moción muy discutida en los medios académicos, periodísticos, empresariales, estudiantiles, la del complejo fenómeno de la Seguridad Nacional.
La Seguridad Nacional en el lenguaje común es una dependencia vinculada a la política interior y exterior de los Estados, tiene según el concepto popular la aureola de inteligencia policial, militar, como un cuerpo de investigación de los quehaceres de la población, que utiliza mecanismos nocivos a la convivencia sana, este criterio es falso, es irreal, es lo utilizado por las dictaduras y los Estados fuera del orden jurídico normal, es algo negativo por lo tanto.
La Seguridad Nacional, debe ser un órgano del Estado con derechos y obligaciones, con elevado profesionalismo, nada tiene que ver con “investigaciones policiales” y agentes de las dictaduras, debe ser una dependencia con directrices definidas, ejercicio en áreas específicas de la soberanía nacional, criterios, objetivos y estrategias para preservar los bienes y patrimonios del Estado, la seguridad de sus materias primas estratégicas, como México y el Petróleo, Israel y sus fronteras geográficas, Palestina y sus objetivos , sus propósitos al alcance de una ideología sin preconceptos y sin fanatismos, Paraguay y la energía eléctrica, Brasil y sus riquezas naturales y así sucesivamente, la Seguridad Nacional debe ser un estudio minucioso de la realidad nacional sin intervención de partidos políticos ni de “ideologías” nefastas, es prevención ante daños a la economía nacional, a la industria, al sistema de instrucción nacional, a la seguridad jurídica del trabajo, a la creación de un sistema nacional de convivencia civilizada en el marco del respeto mutuo, de principios éticos innegociables, la formación de un verdadero sistema nacional de seguridad, de protección, de acompañamiento de los probables intereses políticos que surjan en el ámbito de la jurisdicción nacional, cuyos análisis son direccionar a los tres poderes del Estado como recomendaciones y acciones pertinentes, es lo que consideramos armas de un Estado de Derecho y perennidad del propio sujeto de derecho público interno y externo.
Desde LAMBARE – PARAGUAY, 23 de enero de 2018
martes, 16 de enero de 2018
Aromas de Nostalgias
Es el mes de Enero con sus misterios y sus verdades, es el retorno a la realidad después de tantos días de jolgorios, festejos, irreverencias, berrinches, intoxicación comercial, contaminación mediática, caos electorales, corrupciones denunciadas, inocencias estropeadas y tantos otros absurdos que hacen de la existencia algo fascinante.
Resuelvo dar un paseo por el centro de la capital Asunción del Paraguay, eran las diez de la mañana, intenso el tránsito, las plazas repletas de verde de distintas tonalidades, de personas con exóticos atuendos, de una democrática convivencia, comercios algo descolorido y cansino, dependientes con miradas distantes, confiterías en su tradicional movimiento, las mesitas en los corredores dan un colorido especial, hace que cualquier coloquio se vuelva atrayente, señores elegantes, damas lucidas y producidas, jóvenes caballeros ataviados en trajes multicolores y raros, todos convergen en un inusitado modelo de trajín incomprensible, dando al espíritu un extraño cosquilleo y no se puede contener el esbozo de una sonrisa traviesa.
En ese mosaico de pensamientos, pide permiso y penetra en la mente los recuerdos del Asunción de antaño, sentado en una plaza bajo un tupido y frondoso árbol de vetusta característica, doy la bienvenida a los recuerdos, veo asomarse un tranvía de color amarillo indicando en su línea el número nueve, con su natural ruido, ruedas de hierro y rieles que lanzan chispas, el conductor con su uniforme beige y su tradicional birrete, las personas cómodamente sentadas y vestimentas tradicionales que las personas utilizaban para las visitas al centro, en la misma esquina la Farmacia Catedral, con su antaña figura, , las ópticas Santa Lucia y Carrón con los estilos de siempre, indefinidos, los dependientes con sus pulcros chalecos, el “copetín” - Lido, ofreciendo sus empanadas inolvidables y las enormes porciones de cualquier alimento, las empleadas ya cubiertas de años haciendo el esfuerzo con sus elegantes peinados, los coloridos productos que cubren la piel del rostro, el “eterno” y nada simpático cajero, aprovechando siempre a los niños para circular viejos billetes, arrugados y con palabras obscenas que inutilizan el material.
Muy cerca la famosa hoy desaparecida tienda, “La Riojana” de Lázaro Morga, un hombre de diminuta estatura, lucía primorosos cortes de tejidos ingleses, se notaba y exhibía la buena costura de uno de los tradicionales sastres, Don Juancito Leguizamón, Don Julián Mora LLanes, Ignacio Mora LLanes, que ejercían sus tareas en un alegre ambiente, intenso, casa repleta de gente, destacando presencias de notables personas del mundo político, cultural, deportivo, de profesionales liberales, que personalmente atendía Doña Mercedes si era dama y Don Lázaro a los varones, a los niños a quienes siempre ofrecía un regalo de sorpresa y para todos el descuento oficial para los amigos y clientes de tradición, el parco 5%, que se aceptaba con cierta reticencia pero la sonrisa y la afable presencia del comerciante se convertía en alegre convivencia y vale la pena repetir, ya el devaneo siente la llegada de la hora y comienza la disputa por un espacio en los viejos ómnibus número 20, pequeño e incómoda carrocería, transporte nada confortable en el viejo Ford modelo indefinido con su cobrador corriendo paralelo al ómnibus gritando el itinerario y el valor del pasaje, todos apretujados y en silencio, con ganas de llegar a casa y saborear el aromático “Terere” doméstico, con abundante hielo y remedio yuyo, era la delicia del ya caluroso medio día, con el asfalto derretido y fijado en el zapato que cubría desordenadamente la planta del zapato, luego viene el descanso de la siesta que perdura en el tiempo y restablece la agitada mañana para retornar a las actividades a la tarde.-
Desde LAMBARE – PARAGUAY, 16 de enero de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
