miércoles, 25 de abril de 2018

Procesión Política

Corría el año, impreciso, de 1957, un día de domingo cualquiera, la ciudad de Itá Paraguay, como siempre en los días feriados y fiestas de guardar, como se decía en aquel tiempo, estaba eufórica, intensa y dinámica sus amplias calles polvorientas era por la mañana, el mercado municipal en gran movimiento de mercaderes, vacas lecheras, aves de distantes modalidades se ofrecía, la veo a Doña Gabriela en su enorme sartén, con fogata al rojo vivo, fritando las empanadas de mandioca(yuca), las butifarras soltando su agradable aroma de aceite quemado, el intendente, Don Fretes, dando su habitual vuelta y conversando con los vendedores y saboreando las delicias en venta, dando su versión y aceptación del producto, felicitando efusivamente a la Señora Orihuela, el salón del Señor Coronel y su esposa Marina en intenso trajín, numerosos comensales degustando los productos propios de la zona y de la región, Don Chansin, de origen árabe, atento a los productos exhibidos, variados y surtidos, diversos materiales para la confección y algunos que otros de belleza femenina, de última moda, siempre en amigable confrontación con Doña Elisa, mi abuela, que ofrecía similares productos, abundante verduras, y Doña China señalaba los mejores cortes para el asado de la fecha, en una de las esquinas del Mercado se nota la presencia magnánima y bondadosa del idóneo farmacéutico, con alma y saber de medicina popular, Don Pedro Vega y el comunicador, de la oficina de telefonía del Estado, el amigo Galeano, y el alto parlante en pleno servicio de información, del activo y exquisita dicción Papi Paredes de “LA GOLONDRINA”. Música y Noticias. A escasos cien metros se encuentra el templo de San Blas, majestuoso y solemne, amplias naves y el altar principal de madera y dorado en láminas de oro, el sacristán Don Alfredo, ágil y atento, preparando el servicio eucarístico, gente llegando, damas con vestidos de gala, mantos y mantillas cubriendo las cabezas, los caballeros con sus trajes domingueros y elegantes sombreros en la mano, aroma de incienso cubría todo el ambiente y enormes velas titilantes daban claridad al recinto. En un dado momento se anuncia la llegada del Sacerdote Don Inocencio Ayala, robusto , de blanca y abundante cabellera, con lentos pasos y las campanillas anunciaba su ingreso para celebrar la santa misa, su rico traje ornamentado y la presencia del celebrante se elevaba, el viejo órgano ejecutado por el músico oficial de la Parroquia, era no vidente, tenía a su lado la esposa que le indicaba las melodías de la ocasión, llega el momento de la homilía y la lectura del Evangelio, recalcando sus enseñanzas, ilustrando los significados de las palabras del Santo Evangelio, del Evangelista de la fecha, el pueblo en el cómodo asiento escuchaba con atención, algunas que otras damas, con los ojos cerrados murmuraban una oración, otras los sueños lo vencía y la cabeza daba golpazos en el pecho desarreglando la blanca mantilla, luego el Padre Ayala invitaba a una procesión contra ciertos personajes del pueblo que festejaban una fecha de los enemigos de la iglesia, el judío Don Flores y familia, discretamente con las puertas de la casa cerrada, seguramente era su disimulaba Sinagoga. El sacerdote al frente de la procesión más política que religiosa, se dirigía a la supuesta Sinagoga a desbaratar la ofensa de un rito religioso, que permitía las leyes nacionales de la libertad de culto y que el citado sacerdote de cercana amistad con el Dictador, consideró que podría dar punto final a esta molestia a su sagrada iglesia, llega y llama al dueño de casa con la masa enfurecida dando respaldo al religioso, cuando la situación se volvió cada vez más peligrosa, surge la figura oportuna del Teniente Gamarra, novio de Teresa(teté) Mir, hija de un árabe, creo que era Sirio o Libanes Don Salvador Mir, el Teniente Gamarra con su verde uniforme del Ejército Nacional, da protección a la residencia con auxilio de la Policía Nacional y la turba, incitada, agresiva, motivada, exaltada avanza , el militar, grita, “ están violando la Constitución Nacional, la práctica de cualquier Culto es permitida” y el choque se produce, la Policía con su habitual manera de tratar de calmar las sensibilidades enardecidas, toma las providencias y la turba se dispersa y vuelve la serenidad y la placidez de siglos en el pueblo, con su quieta laguna a pocos metros del Templo y de nuevo reina la paz.- Desde LAMBARE – PARAGUAY, 17 de abril de 2018 -

miércoles, 18 de abril de 2018

Debate Politico

Estamos en Paraguay en las vísperas de las Elecciones Generales, la prensa aprovecha el período preelectoral, algunos medios mantienen su presumible neutralidad, otros con franca exhibición de su preferencia, el pueblo “de a pie” indiferente, distante, como distraído, generalmente en reunión de amigos, colegas, compañeros, nace el debate, las alabanzas a uno, el escarnio al otro, el grupo ya se divide, solo se comparte la cerveza, siempre fría y los catadores explotan en alegría, la reunión sigue su curso y la voz se eleva, el ambiente se exalta, ya no existe en el momento cordura solo emotividad al máximo. El Paraguay como país tropical, temperatura del clima nacional es elevada, somos muy viscerales en las manifestaciones emotivas, en el amor nos “desangramos en besos” como en el tango, el ambiente que reina en él territorio nacional es de expectativa, curiosidad sin disimulo, el laboratorio mental en su ejercicio sufre a montones, es difícil la opción, la estantería electoral es diversificada, va del religioso, del futbolista, de la farándula, de cantantes y mujeres del espectáculo televisivo, académicos en menor grado, abundan los pretendientes y hasta la vulgaridad para captar electores, los políticos tradicionales son espectadores, ellos tienen el pulso del juego político, de la abundancia de los gastos que asombran al pueblo, que impávido asiste en el marco de sus necesidades postergadas, las promesas que suenan a mentiras piadosas, todos los candidatos exhiben una postura de adhesión, de complicidad con las penurias del pueblo, de sufrimiento disimulado a la perfección como si fueran verdades históricas. Cabe hacer un perfil del elector nacional, su destreza en descubrir falsedades, su irónica burla del postizo líder que lo descubren por sus expresiones populares, a sabiendas de sus orígenes pocos claros, la trayectoria de mentiras expuestas que no puede ocultar, el hombre de estas regiones, de esta geografía específica es muy especial, tiene dos ejes espirituales muy importantes, sus idiomas oficiales – el guaraní y el castellano – que el postulante debe entender y manejar con prudencia y sin ningún ápice de engreimiento ni posturas engañosas. En toda la República se vive la víspera de un relevante acontecimiento cívico, muchos tienen aún impregnadas en el alma las tristes jornadas electorales de la dictadura, eran vigiladas, controladas, auditadas, personajes civiles y militares que se regocijaban en cumplir funciones tan deprimentes como la de violar la voluntad de la nación, enlodar la figura internacional de una sociedad que no merecía semejante muestra, la patria entera se vestia de indignidad y debemos confesar que también existían quien aplaudía estas lamentables “fiestas democráticas” como señalaba a voz de pecho la dictadura, escondiendo el verdadero rostro del momento que se vivía en aquella época, hoy la República respira tranquila y feliz, la disputa es con reglas establecidas y asistimos con serenidad los acontecimientos que se suceden pausadamente sin sobresaltos ni amenazas a la institucionalidad, nada debe entorpecer este proceso, debemos disfrutar con elegancia y madurez los resultados favorables o no, que el próximo gobernante y su entorno cumpla con tranquilidad sus funciones en pro de una sociedad más justa e igualitaria.- Desde LAMBARE – PARAGUAY , 10 de abril de 2018

martes, 10 de abril de 2018

Hogar y el Mundo

Como mis eventuales lectores saben, cuando deseo conocer y observar el comportamiento humano visito centros comerciales, ocupando estratégicos lugares, espacio que permita auscultar opiniones de las personas sin que perciban al extraño y curioso personaje en su afán de registrar sin reserva los comentarios de las mesas paralelas. Varias señoras muy elegantes, como saliendo del encuentro de te/social, atuendos de moda, peinadas y maquilladas, producidas con discreta belleza, hablando al mismo tiempo en voz alta de temas, maridos, hijos, vecinos, novelas de la televisión, de la vida privada de fulana y sultana, a veces bajando la voz que concluía con explosivas carcajadas. En un dado momento tocan un tema que me encanta, el fin de las charlas y coloquios familiares, comentarios en familia, en el almuerzo o la cena, ya es un acontecimiento raro, afirman y se ríen, cuentan que el viejo, apelativo de marido, almuerza solo con el silencio a cuesta, la casa repleta de sus miembros y cada quien con su celular y en su propio mundo, en la enorme sala, dice una de ellas, en penumbra y sin alumbrado cada uno con los dedos en agitado movimiento envía y recibe noticias, algún chiste, risitas traviesas que no se comparten, notas políticas ahora en época electoral, candidatos prometiendo lo imposible, ventilando honestidad que desconocen, que si elegidos el país cambiará, pasará de la tristeza colectiva a la algarabía nacional, en un marco de respeto y convivencia democrática. La observación expuesta nos es ninguna novedad, muchos autores celebres ya examinaron con profundidad este mal, estamos unidos y distantes, comentan mis ocasionales vecinas que no pueden vivir sin su celular, la más extraordinaria invención humana, tienen todo a la mano, discuten de política internacional, forman grupos con miembros de otras geografías, se tratan como amigos, se exponen al riesgo de estar haciendo contactos y compartiendo fenómenos privados sin reserva, forman cadenas de oración y con las previstas sanciones para quien interrumpe, que los dioses se ofenden con el infractor, será que las divinidades tienen móviles y satélites, intercambian cortesías, festejan acontecimientos, se emocionan con fotos de antaño, se comunican con reflexiones y pensamientos de sabios, todos mudos y quietos, estáticos y la soledad de cada uno, se los llama y no responden, no escuchan a su entorno tienen los oídos taponados, se quejan, una de ellas afirma con vehemencia, “el gobierno tiene que tomar alguna medida”, no podemos continuar así, la sociedad ya no es colectiva es individual, solitaria, entre cuatro paredes tiene un mundo de información, en ella se comunica, se comparte, se revelan, hacen movimientos, organizan a los de ideas comunes a formular sus inquietudes, se encuentran entre ellos y en silencio los agiles dedos cumplen su tarea, realmente es irritante, siento falta dice la más anciana, de los tiempos en que nos reuníamos y la familia conversábamos, nos reíamos, intercambiamos los rumores y chistes de la ocasión, todos pasaban un precioso momento de jolgorio, de inocentes novedades, de travesuras de los niños, de las quejas sin sentido de los “viejos”, hoy se tiene el mundo en las manos y sin hogar que compartir. Es momento de reflexionar del grave problema, no niego la utilidad para el estudiante, el profesor, el profesional, para la familia estar informada, pero que no impida la comunicación interpersonal, conectarnos con otras geografías con los mismos dramas y convicciones, con las mismas aspiraciones y sueños, donde el comportamiento humano es tan semejante, casi igual, con la diferencia de la distancia física y la sinceridad en los contenidos, no se puede opinar de quien o de alguien que no se conoce ni frecuenta, puede ser factor de probables ilicitudes con las más terribles consecuencias y daños irreparables, amo la tecnología moderna con las debidas cautelas, de los perjuicios que puede ocasionar, las señoras de referencia están preocupadas y se sienten impotentes ante el avance desenfrenado de este bien y sus consecuencias, cuidemos antes que sea tarde.- DESDE LAMBARE – PARAGUAY 26 de marzo de 2018

miércoles, 4 de abril de 2018

Semana Santa

Esta semana se vive un calendario muy especial para los católicos, recuerda los últimos días del líder, de la cabeza, del mentor, del hombre común y carismático, que lo reconocen como el hijo de Dios, nacido de una virgen y como impuesto padre un carpintero, es increíble y/o creíble según la formación y creencia de cada quien, las dudas atormentan ocupan la mente, los cuestionamientos, la racionalidad busca explicaciones, la fe se presenta y se impone, cuantas dudas surgen en estos días, se desvirtuaron los móviles y motivos, cada quien con sus posibilidades y recursos, es semana de turismo interno y externo, los templos vacíos, los fieles reducidos, pocas y escasas ancianas con sus negros mantos cubriéndole la cabeza, sus gestos lentos, ojos cerrados, labios con señales de emitir una oración, el inmenso corredor del templo milenarios de la ciudad de Itá , imponente, con sus gruesas columnas, el precioso altar bañado con dorados detalles, en el medio un San Blas con su atuendo rojo, las pocas luces artificiales en forma de vela, algunos altares paralelos a las oscuras, un silencio que invita a la reflexión, las gruesas columnas sirven de apoyo a algunos fieles que llegan y observan, el problema es elegir el ángulo para ocupar y barajar sus pensamientos, algunos como el suscripto, recorriendo la larga avenida del camino de la vida, saludando a las personas que hacen parte ya de la memoria y habitan las estrellas, las veo con los ojos del alma. El sacristán organiza el altar principal, acomoda los detalles del servicio religioso, abre un enorme libro rojo, fingiendo conocer su contenido, los cálices de color plata brillante, el enorme mantel blanco, pulcro, casi divino diríamos, la inmensa nave central de una limpieza que sorprende, el perfume de incienso que cubre con su aroma todo el recinto, el músico ciego haciendo pruebas del viejo y desgatado órgano, con sus sonidos que no se entiende y mucho menos se comprende, y el silencio se hace grande, las personas, la mayoría mujeres de edad avanzada, al lado de la nave principal en reposo una enorme caja cubierta de tejidos color lilas, para recibir al sagrado difunto, conducido será por notables de la ciudad, las autoridades de Itá , con su atuendo dominguero serán portadores del divino difunto con destino a la última morada para esperar el día de resurrección y la gloria eterna. El sacristán inclina la cabeza en señal de saludo a los fieles, estos responden con discreción, es Don Alfredo, brasileño de origen, de color y cabellos acaracolados, diminuta figura, parte del ornamento del templo, el sacerdote de vez en cuando sale y observa , da instrucciones y recomendaciones, expectante los fieles aguardando el inicio del culto, con atuendo especial para el servicio, y el templo continua con escasos participantes y un silencio que nos invita al recogimiento y la reflexión, fuera del templo los caballeros en alegres y distraídas tertulias, comentando acontecimientos que nada tiene que ver con el sacrificio de Jesús, algunos vendedores ambulantes con sus humeantes y al parecer sabrosas y tradicionales “chipas”, con distintas formas, palomitas, conejitos, pajaritos, algunas de forma circular y otras alargaditas, es el tradicional alimento de la época en el PARAGUAY, vienen en canastos enormes cubiertos en blancos manteles, si conocen, que bien, y si no invitamos a que conozcan esta añeja costumbre local. LAMBARE – PARAGUAY, 29 de marzo de 2018

martes, 27 de marzo de 2018

Viejo Patio

En el laberinto de mis recuerdos, mi mente poblada de situaciones, acontecimientos, rostros y lugares, cada cual en su instante de marco común, con nitidez viene a la pantalla de la memoria reflejada la casa familiar, construcción del siglo xix, para ser exacto 1848, paredes de adobe de cuarenta centímetros de espesor, puertas de “jacaranda” con figuras labradas sobre temas del diario vivir, un sombrero de la época conviviendo con un árbol, reuniendo en torno, gallinas y otros animales domésticos, la de un campesino y su material de trabajo, una asada y un balde, todo reluciente con el barnizado de exquisito brillo, ricamente labrado, que indiferente los transeúntes pasaban, salón siempre abierto, de construcción elevada, el techo con maderas y adobes daban un especial frescor al rigor del verano paraguayo, hombres y mujeres trabajan en un amplio recinto, en la maquina “Singer” , planchas grandes cargadas de carbones de rojo color de fuego, dando calor para planchar los materiales confeccionados en la Sastrería “El Arte” de Don Martin LLanes, dando los últimos detalles de su creación, dando instrucciones a los oficiales y ayudantes , a los aprendices curiosos, yendo y viniendo cumpliendo mandados, asimismo, veo a jóvenes mujeres cumpliendo tareas diseñadas por mi mamá Amada Torres de LLanes, confeccionando ropas de novias para casamientos, camisas sociales y deportivas, agitadas damas para cumplir los compromisos, la señora Chinita Martinez, Elba, Vicente, Adolfo todos hermanos, veo a la bella y esbelta dama Deolinda Cantero, Elsa, la discreta y activa Rosa, Petrona Patiño, Nélida Martínez y su papá el Jefe del taller Don Feliciano Martínez con su equipo, Oscar Cáceres y Taurino Miranda, respectivamente, la elegante tía Celsa desfilaba siempre bien puesta con sus tenidas de última moda , muy coqueta habitualmente. Después del inmenso salón, las habitaciones de mis padres con escasos muebles, solo los indispensables, una radio General Electric de gran tamaño y excelente sonido, con sus acumuladores para recibir las señales de las emisoras del país y del exterior, varias revistas de modas masculinas y algunas para el gusto femenino esparcidas sobre una pequeña mesa para todo servicio, un guardarropa de buen gusto obra del carpintero Don Cantero, algunas sillas y sillones muy confortables para el descanso de mis padres en una rueda de “tereré” infusión de yerba mate con agua fría en verano y agua caliente en invierno, ahora conocido como “mate” que argentinos , uruguayos y brasileños llevaron este hábito después de la guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay en 1865 a 1870, al lado la habitación de mis hermanas, Blanca Elena y Teresita De Jesús, en confortable ambiente de desaliñado buen gusto. Luego viene el enorme patio, de un cuadrado perfecto, que se divide en dos escenarios, bajo un tupido parral con frutos que cuelgan durante los fines de año, con una cocina construida para muchos miembros de la familia, éramos como 19 personas, incluyendo los primos, hijos e hijas de los hermanos de mi papá, la tía Avelina y sus hijos e hijas que compartían con nosotros y haciendo con que la casa tuviera una agitada convivencia, de ruidosos señales de la presencia de niños y niñas, todos bajo el comando de Doña Antonia la ayudante de mi mamá y de Don Pascual, que cuidaba de las vacas lechera de la familia y que mi madre le daba un buen uso vendiendo diariamente la famosa “leche caliente”, recién ordeñada, un aljibe(pozo para nosotros) repleto de agua y el “bocal” cubierto de helecho, con un recipiente que colgaba de una ruedita para buscar el agua en su oscuro y profundo misterio El otro escenario tenía cuatro plantas de ovenia, árbol frondoso, de hojas verdes y grandes, en cada esquina , un entorno de jazmines, de aroma tradicional, el jardín de mamá Nena, rosas, lirios, helechos, su planta preferida era las elegantes calas, un nicho de material para su pesebre de fin de año, y un portoncito auxiliar para las entradas y salidas de las personas cuando finalizaba las actividades en la sastrería El Arte, de un raro color verde, nunca entendí el color. Después, la habitación que se utilizaba como la sala, de escasa visita, salvo la llegada de un familiar distinguido o un político amigo de papá, al lado se comunicaba con el comedor, una mesa grande para 19 personas diarias, en la cabeza papá, Don Martin LLanes y a su lado Doña Nena, Amada Torres de LLanes, y el resto de la familia, era una alegría única, un silencio repentino cuando llegaba el jefe de la casa, después, las charlas, risas, comentarios, rumores sobre política y casos sociales de los acontecimientos urbanos y rural, contiguo a la habitación de visita y el conocido cuarto de los muchachos, el mío y de Rubén Antonio, un poco más al fondo el portón grande, para el ingreso de las vacas y la habitación que ocupaba Don Pascual Talavera, y el tordillo del primo Pablito que descansaba bajo el frondoso y enorme “yvapovo”, bajo cuya sombra jugábamos los niños, también estaba un aljibe de diminuto tamaño y servía para almacenar agua para los animales, vacas y caballos. Tengo que concluir esta historia familiar, que llega en forma de vendaval que debo darle evasión, ruego disculpen y cada quien retorne a sus añejas casas familiares, me daré por satisfecho y así cumplir el objetivo diseñado, agradezco la paciencia y el heroísmo de llegar al final de estas recordaciones.- Desde LAMBARE – PARAGUAY, 19 de marzo de 2018

miércoles, 21 de marzo de 2018

Periodo Electoral

El continente moreno viste su atuendo de gala porque las elecciones generales en distintos rincones mueven a los ciudadanos, los medios divulgan a los postulantes de los distintos cargos a ocupar, desde el más distante municipio a las principales capitales departamentales, nadie se siente indiferente, existe una especie de sacudida a las voluntades y emociones, los ilustrados debaten ideas y deliberan las posiciones, los menos discuten acaloradamente, los rumores se nutren y se agigantan en cada esquina, los personajes se presentan con sus amarillas risitas, congeladas en cuadros que se esparcen por las paredes, las columnas de alumbrados públicos, ensucian blancos muros del vecindario, todo es válido en la hora de captar votos, persuadir a los incrédulos e indecisos, los partidos políticos se acusan, se enlodan, se ofenden, las empresas encuestadoras posicionan a los mejores postores y clientes, todo es permitido y nubla cualquier posibilidad de emitir un sano juicio por el momento que se vive, nadie es capaz de pronunciar opinión cuerda sobre los temas que interesan a la nación, la patria perpleja asiste los contrastes, todos los electores en soberbias dudas, las críticas florecen en cada emisor, los conflictos más simples de cualquier época en la fecha se agiganta, los electores se suman y se transforman en seres no pensantes, son individuos meramente emocionales, se ponen en juego los destinos del país por un período de cinco años algunos, otros, cuatro, todos en medio de la confusión y a la medida de los intereses de cada quien, se explota al máximo las ganas de motivar a los ciudadanos a manifestar sus voluntades a favor de uno o de otro, las comunes candidaturas, es la poca formación académica de los futuros legisladores, ejecutivos de escasa transparencia, en algunos Estados el Poder Judicial asiste sin mucha alegría este momento, pues, apenas son empleados de turno, en otros, no se le permite emitir ni participar en cuestiones partidarias y políticas, lo común es el parco entusiasmo de las personas, la justicia sumisa a los intereses partidarios da pena, entristece, la desobediencia a sus Constituciones Nacionales es una vergüenza, empalidece la institucionalidad, es cada vez mayor el número de indiferentes por las disputas electorales, la figura de los políticos son toxicas y contaminan cualquier ambiente, personalmente, me mantengo distante porque cuanto más distante, reitero, es mejor. Desde LAMBARE – PARAGUAY, 15 de marzo de 2018.-

miércoles, 14 de marzo de 2018

C i v i s m o

El vocablo “civismo” deriva del latin civis, que significa “ciudadano”, es la conducta del individuo con la comunidad, el que respeta al semejante ,respeta al medio ambiente, respeta la divergencia, favorece con su aptitud la buena convivencia, evita, con el dialogo serio y sereno, la violencia, se instruye con buenos modales y adquiere nuevos y buenos hábitos convive con la comunidad en armonía, no ofende la dignidad de terceros tampoco admite violentar su propia dignidad, el civismo es todo lo que practica el hombre con visión del bien, cumple las leyes de la República y las hace cumplir, el ciudadano con principios cívicos aprecia el pacifismo, las ideas constructivas, detesta el fanatismo que obstruye la fluidez de una sana vecindad, oscurece cualquier relacionamiento, padece de educación, esta que es la manera de realizar la limpieza espiritual, el espacio del otro es impenetrable y no perturba el descanso de los demás. Es necesario que las autoridades abocadas a la instrucción de los niños en su primera infancia vuelvan a las añejas disciplinas como la de MORAL Y CIVICA, encuentro por azar un libro del primer grado de la Escuela Costa Rica de la Ciudad de Itá – Paraguay del año 1932, en las primeras páginas recomienda la lectura en voz alta, interpretar y comprender el texto, se trata de un título muy recomendable, “El civismo y el ciudadano”, el niño va conociendo las primeras letras, las nuevas figuras en su vocabulario que para el paraguayo se hace problemático, se recuerda que somos bilingüe , el GUARANI y el CASTELLANO como expresa la Constitución NACIONAL, el primero es idioma de familia, doméstico, es propio del hogar, de la comunicación interpersonal intra y extra comunitario, muchos aprendimos el castellano en la Escuela, con todo el rigor gramatical que asustaba y las maestras la imponían con autoridad, muchos aún recuerda la severidad de la Profesora Mercedes Garcete y la bondad extrema de Concepción Dalle de Medina, Marina Marin Argaña, que se comunicaban con los alumnos en su lenguaje propio, con elegancia, gracia y firmeza, el libro en cuestión, EL PARAGUAYO, desde la primera página hasta la última con enormes letras, desgastadas y amarillentas, insistía en el valor del civismo, que todo dependía del éxito y la prosperidad del alumno, futuro ciudadano paraguayo, orgulloso de su raíz y de su estirpe, cumplía el texto desde muy temprana edad la obligación que se estaba asumiendo en la sociedad, en la región, en el pueblo más distante de la República, en las más diminutas comunidades, el valor del respeto y la limpieza recomendaba el libro del primer grado primario ya en aquel 1932, repetía en cada página que la patria desea formar ciudadanos aptos para servir a los semejantes que habitaban el país, que el extranjero es un hermano que viene de lejos, habla diferente, piensa como sus hermanos que quedaron, con un algo común, también amaba, sentía dolores y tristezas, que deberíamos acogerlos como verdaderamente eran hermanos, en mi recordada ciudad de Itá, estudiábamos el libro Amanecer, primer grado, teniendo como compañero de clase a hijos de árabes, sirios, libaneses, palestinos y un judío, todos contribuyeron a la grandeza de la nación adaptando sus valores a los nuestros y hoy son respetables ciudadanos formados con civismo. Civis – Ciudadano, valor supremo para la nación el concepto de ciudadanía, ejercicio diario de magnificencia, cultura enriquecida, tolerancia aplicada, en ese instante llega un compueblano honorable en una visita de cortesía, Roberto Urbieta, conocido como Baby , travieso y juguetón, controlado y vigilado por su abuela , Doña Concepción Medina, que contribuye con historias comunes, pues, fuéramos compañeros en la Escuela Costa Rica, desde el primero al sexto grado concluyendo la primaria con éxitos y hoy CIUIDADANO honorable, distinguido y apreciado por la comunidad. Concluyendo, el libro “EL PARAGUAYO”, sus páginas manchadas por el tiempo, cargadas de enseñanzas sobre CIVISMO, en letras diminutas ciencias, leer y escribir, desechar la desatención, la ineptitud, conocer y amar a los virtuosos hombres y mujeres de bien de la patria agradecida. Desde LAMBARE – PARAGUAY , 6 de marzo de 2018