sábado, 12 de marzo de 2016

Magdalena Llanes

Estamos en el año 1916, en la cálida y emblemática ciudad de Ypacarai, con su viejo ferrocarril anunciando su llegada siendo portador de noticias y visitas, niños y adultos en el salón de espera con visible emoción en los rostros, curiosos y comerciantes siempre felices con probables éxitos en sus ofertas , nubes oscuras y presagio de lluvias y tormentas eléctricas, sentada ante una mesita ofreciendo remedios yuyos para el refrescante “terere” bebida nacional del Paraguay, con su tradicional atuendo Doña Magdalena LLanes, algunos de sus cinco hijos, todos pequeños , de los cinco hijos una sola mujer, Avelina, en la casa en su modesta sastrería Don Pedro LLanes, sentado en la puerta de entrada hilvanando trajes, costurando sueños, con el tradicional centímetro alrededor del cuello. El tren nuevamente emprende su retirada con destino a la capital, ya con el cielo cubierto de oscuras y nada agradables premoniciones, es amenazante y con los primeros relámpagos y truenos que amedrentan a los niños, corre la voz que se suspenden las clases en la Escuela Pública, Don PATRICIO ESCOBAR , toda la tarde las familias intercambian recomendaciones ante el amenazante clima, trueno y relámpago se suceden a montones, al caer la tarde la familia de Don Pedro y Doña Magdalena, con sus hijos Pedro, Martin, Joaquín, Eustaquio y Avelina, reunidos en la modesta vivienda con los cuidados pertinentes ante tan terrible amenaza. A las nueve de la noche comienza la lluvia y una fuerte tormenta se acentúa con celeridad, viento y lluvia, el viento aumenta su furia a cada instante, más y más, hasta que la precaria residencia de los LLANES se desmorona, Doña Magdalena y Don Pedro, buscan protección para sus hijos, abandonan la casa con inusitada rapidez , Don Pedro retorna a la misma, olvidó algún objeto de interés y en ese momento se desploma el techo sobre él donde queda soterrado y pierde la vida instantáneamente, ante la impotente actitud y posibilidad de la familia que ausente queda del jefe del hogar, un hombre laborioso, ejemplar, honorable, un hombre de bien, allí se vislumbra el desamparo y la orfandad, nace la vibrante decisión y se inicia la historia familiar de Doña MAGDALENA LLANES. La ausencia de Don Pedro obliga a Doña Magdalena , mujer de fibra, que no se rinde y se lanza a una aventura arriesgada de buscar una nueva oportunidad para criar a sus hijos, todos en la primera infancia, y sin más demora resuelve, arreglar sus restos de objetos y enseres que acomoda y coloca en la carreta impulsada por bueyes, Tigre y Pampero, fuertes y mansos con andar rítmico y obedientes, abandonan Ypacarai y se dirigen a la ciudad de Itá, a unos treinta kilómetros, allí se encuentra Don Mattos, sastre de muchos clientes en el pueblo y en toda la zona, también con alguna posibilidad de encontrar trabajo y aprovechar el movimiento en el tradicional mercado del pueblo. Don Mattos recibe a la familia con discreta cordialidad, pues, era de poca efusividad en sus manifestaciones, era muy callado, siempre pensativo y solitario, sin embrago, dio protección y abrigo a la familia del compadre fallecido Don Pedro LLanes, y se dispone a prestar auxilio, llevando a Joaquin y Martin como aprendices en su sastrería, a Eustaquio y Pedro entrega a Don Federico Doldan que tenía un almacen y acopios de frutos del país para ayudar y poder así iniciar sus estudios en la Escuela República de Costa Rica, que dirige su hija, Profesora Blanca Doldan, la familia compuesta por Don Federico y Doña Deolinda amparan a los niños con mucho cariño y al poco tiempo eran miembros muy queridos. En los años posteriores al año treinta, y con la guerra chaqueña con Bolivia a su fin,, los jóvenes soldados Martin , Eustaquio y Pedro , de la marina y la artillería respectivamente, deciden con Doña Magdalena a la cabeza , los pequeños JOAQUÍN Y Avelina, resuelve agradecer el retorno vivo de sus hijos de la contienda señalada y hacer una peregrinación a la ciudad de Caacupé agradecer a la milagrosa Virgen Santa, en el kilometro 35 de la ruta 2 existe un arroyo de transparente y cristalino liquido, donde la familia hace una pausa ante el inmenso calor reinante, los niños se introducen al arroyo y Doña Magdalena, con su tradicional atuendo, una pollera oscura hasta los tobillos, una blusa de fino tejido que en guaraní se denomina “typoi”, un rebozo de seda negra cubriendo su larga y blanca cabellera se acerca al arroyo y lava el rostro con satisfacción y extraño gusto, la frescura del vital liquido la restablece del cansancio y nuevamente emprende el camino con destino marcado, el Santuario de CAACUPE, llegan a la noche plena de estrellas y una linda luna, se acomodan como pueden en la plaza central, Doña Magdalena LLanes se queja de dolor de cabeza y señal de no tener buena visión, se queda dormida y al amanecer se despierta con la más extraña noticia, tiene perdida la visión, todo se volvió oscuro para siempre, y con la ceguera a cuesta que la llevó con una dignidad extraordinaria y fue conductora de una familia que creció con honor, altivez y éxito, con una vivencia plena, solida y de logros que hoy se mantiene y se sucede en cada generación que sembró dio frutos y sombra a los que somos portadores del orgulloso apellido LLANES que compromete y obliga, gracias a la querida Abuela Magdalena LLANES. Desde Asunción – Paraguay, 12 de marzo de 2016.-

lunes, 7 de marzo de 2016

El Estado Espectaculo

El titulo de la presente entrega no es nada original, existe un libro de autores franceses con esta denominación, por lo tanto, ruego concedan las debidas disculpas, pues, no siendo especialista en el aludido tema tengo la necesidad de cultivar la observación como parte de mi profesión de diplomático, hoy jubilado, muy feliz, por cierto, concluyendo una carrera prodiga en realizaciones personales e institucionales. La observación es una cualidad interesante, ella es analizar, preguntar, aprender, visualizar escenarios, interesantes y exóticos, el haber ejercido mi tarea en varios países, con geografías interesantes, población heterogénea, necesidades diversas y otras muy semejantes como los escenarios teatrales de las presencias políticas, son escenarios multicolores, de enormes desplazamientos de personas y maquinas, ruidosas generalmente, agitadas, nerviosas, de subidos decibeles en el ambiente, generalmente la presencia de los Presidentes y autoridades de gran notoriedad en el marco de la política gubernamental es muy especial, cabe señalar que los preparativos son curiosos y creativos, existe un ceremonial para cada circunstancia, para cada momento que se vuelve único, desde el proyecto inicial hasta la conclusión del acto, todo tiene su ritmo, su tiempo, su vocabulario y el supremo instante de la llegada del personaje central, todo gira en torno a la celebridad de la ocasión, no es artista, no es deportista, no es malabarista ni mago de circo, es un político y su pueblo, sus partidarios, sus seguidores, sus cómplices, la caravana que lo secunda está comprometida a seguir el rigor de su participación obligatoria que a la observación del curioso es una verdadera clase de comportamiento psicológico nada diferente de otras regiones del planeta. El animador generalmente utiliza mecanismos de ruidosos falsos entusiasmos, recuerden las visitas de los Papas, somos todos borregos conducidos y maniatados mentales, seguidores inconscientes de órdenes que provienen no sé de donde, los elevados volúmenes de los sonidos en su máxima expresión, el mejor ejemplo es la campaña política de USA, el folklorismo patético, carteles alusivos en derroches de leyendas, conductas específicas, atuendos de caracterización horribles , es el circo estatal instalado, pródigamente financiado por los interesados en algún beneficio que necesariamente no es para el pueblo, es el circo con sus fieras respectivas, que utilizan trapecios y piruetas verbales que alegran y dan colorido al esparcimiento de turno, para un público que reacciona orgánicamente, que esta maravillado ante las figuras de vistosos uniformes, pechos cubiertos de laterías de poca trascendencias de batallas nada gloriosas, de seguidores obnubilados por el frenesí del momento , es la fiesta preparada para satisfacer las exigencias de un pueblo poco ilustrado o nada pensante, el circo bajo el toldo de ineficiencias múltiples, a los efectos de opacar necesidades básicas, el pueblo ya decía un político romano necesita y requiere de pan y circo, el pan generalmente es más difícil conceder pero el circo fácilmente se instala por la natural presencia en el grupo de payasos a las órdenes, que conoce y sabe lo que al espectador le gusta, en este palco no existe críticas solo tenemos alabanzas y alocuciones de aprobación, la unanimidad es notoria, todos están preparados y avisados para el éxito de la visita tan ilustrada y divertida, el espectáculo recreativo montado es para alegrar no para pensar. Es interesante las reacciones populares y la clase de los dirigentes todos, tienen el mismo perfil, obsecuentes, simuladores por vocación, cada quien en su espectro político de satisfacer sus más perversos e interesantes apetitos, los golosos de siempre, con el perfil único de obesos y atuendos coloridos para la apropiada ocasión que le permita llegar más cercanamente al notable de hoy y olvidado de mañana. Cuando el circo levanta sus carpas vuelve la realidad en el ambiente , otras sitios de la extensa geografía mundial estará prestes a recepcionar con la misma falsa alegría y el entusiasmo o prebendarlo de siempre, la parroquia estará llena de feligreses no necesariamente fieles al mandato divino sino al mandato de funestos quinquenios u otros tiempos constitucionales de cualquier lugar, es solo acompañar el espectáculo que el Estado ofrece para diversión de un pueblo con ansias de pan y circo.- Desde Asunción – Paraguay, 7 de marzo de 2016.-

miércoles, 2 de marzo de 2016

Ykua Rapé - Camino al Manantial

El Paraguay en estos días disfrutó de un largo fin de semana, modificando el calendario nacional, trasladando el feriado de Primero de Marzo, “Día de los Héroes”, fin de la guerra de 1870, asesinato del Mariscal López, extendiendo el domingo al lunes, afirman que para estimular el turismo interno y considero válida la idea. Con la introducción que antecede cuento lo ocurrido con este servidor, llegué a la zona rural de mi pueblo, Itá, fin de semana intenso, el mercado municipal repleto, vendedores agitados y festivos estimulando a los clientes a adquirir los productos, las verduras frescas, frutas muy bonitas, rostros de vendedoras contentas, un día con esplendido sol, día intensamente claro, sin ninguna nube un azul brillante, la ciudad se viste de fiesta, carretas impulsadas por bueyes, caballeros luciendo su atuendo colorido, comerciantes convocando a los clientes, vehículos en lento trajinar, un sacerdote que cruza la calle con su tradicional sotana, perros jugando distraídamente entre las personas, músicas populares invadiendo el ambiente creando bullicio , variedad y colorido. Después del paseo por el mercado, saludar a viejos amigos, compartir algunos sorbos de la bebida nacional el “terere”, con abundantes remedios de yuyos para todos los males físicos que puedan imaginarse, encuentro ex compañeros de la Escuela “República de Costa Rica”, ex compañeras hoy con aires de matronas de novelas clásicas, manteniendo intactas sus dotes de simpatía y curiosidad, queriendo saber de mi , de mi vida, de mis actividades, de mis proyectos, de mis sueños, afirman con seguridad que estoy “muy bien”. Después del recorrido busco un viejo refugio de la infancia, queda cerca del centro de la ciudad, a pocas cuadras, un barrio denominado “Cerro Corá”, en memoria del holocausto paraguayo camino a la compañía Arrua –í, zona rural profunda, con su tradicional Escuelita “Don “Lázaro Morga” , su gente simple, compueblanos laboriosos y honorables, el sitio central giraba en torno al campo de futbol que lleva el nombre del barrio Cerro Corá, en la cabecera del campo por detrás del arco nos deparamos con la surgente que lleva siglos de existencia, donde las señoras buscan el agua que repara el cansancio y refresca el alma, fluye con intensa armonía, entre diminutas piedras, pequeños arbustos, coloridas plantas que ornamentan el manantial, el “ykua”, entre lirios y claveles, curiosas palmas, mariposas que revolotean , el tradicional picaflor de un fuerte color verde y alargado pico, que se sustenta con prodigiosa habilidad para extraer la miel natural , el frescor del ambiente es indescriptible, el cuadro maravilloso que la naturaleza nos ofrece y nos deleita, la brisa suave acarician los cabellos, el aroma de la tierra mojada, en ese idílico lugar, las señoras, niños, señores con sus materiales de trabajo, azadas y palas, buscan descanso y placidez, las damas en fila india llegan y se asoman al “Ykua” (manantial) con alegría y respeto, haciendo comentarios y de rodillas en señal de oración recoge el agua que nace de las entrañas de la tierra, en cantaros que rebozan de frescor donde se refleja una humedad que se asemeja a la transpiración de la naturaleza, la fila continua porque el espacio es pequeño y se deben acomodar entre piedras y plantas coloridas y aromáticas, los caballeros displicentemente reunidos en simpáticas tertulias que inundan el ambiente de risas, se acerca un músico con su guitarra emitiendo sones que estimulan a formular pedidos, el poeta distraído que nadie lo escucha, los niños jugando bajo la feliz atención de las madres, la mañana va declinando y se aproxima la hora de otros ritos, la hora de la reunión familiar, el almuerzo, es momento de despedirnos del Ykua, nos acercamos con reverencia, en silencio, con las manos en señal de oración, “jepo moí”- manos juntas , como requiriendo la bendición de la suprema naturaleza , el agua cristalina seguirá naciendo eternamente, limpia, pura, transparente, es emocionante ver y sentir como surge en silencio y cadencia que va expeliendo la madre tierra su riqueza de siglos, es como para glorificar una obra de la divinidad, es presencia de Dioses para los creyentes y para los incrédulos es una fiesta del espíritu. Me retiro del lugar feliz, renovado, dejando atrás de mi el manantial – el ykua de siempre, eternamente simples, transparente y fresca. Desde Asunción-PARAGUAY, 2 de marzo de 2016

miércoles, 24 de febrero de 2016

Tesis

Todos los años en la vida académica tenemos instantes de incertidumbres, esperanzadoras inquietudes, involuntarios miedos, suplicamos el apoyo de los dioses, requerimos amparos a las divinidades, se nos debilitan las capacidades de razonar, nos invade los que los especialistas llaman de “pánico escénico”, es la fecha de presentación de TESIS ,sea de grado o postgrado, tarea que nos llevó meses de investigación, de noches mal dormidas, de sueños postergados , para los postulantes es una reacción, para el Maestro un desafío, para el tutor de tesis una faena concluida, para la familia impactante compromiso, todas las sensaciones se entrecruzan en ese día, todo está preparado para enfrentar la ceremonia de presentación, el ambiente, los espectadores, los curiosos, los colegas, los invitados, la enorme mesa con los examinadores, cada quien con su estilo, figuras señeras, con modos y señales claros de rigor científico en la postura, nada de adornos, una mesa rectangular sobria y materiales pertinentes, en frente, es convocado el postulante, llega con su andar de tropiezos disimulados, con la mirada a la mesa y como distraído al auditorio, la familia ansiosa, generalmente la mamá con su rosario escondido y sin poder concentrarse en las cuentas determinadas, pero Dios sabe y va ayudar a su hijo o hija, allí tenemos el escenario. La ceremonia tiene su rito y se cumple a cabalidad, se le informa de las exigencias, de las formas, de lo permitido y lo prohibido, en ese instante se le permite iniciar el acto. La TESIS según el diccionario de la lengua española, dice “ del latín thesis y del griego , afirma que es una proposición que se mantiene con razonamiento, disertación escrita que presenta a la universidad el aspirante a un título de grado o postgrado”. El comentario que antecede es en virtud de la poca seriedad, de ninguna formalidad académica la que vivimos y presenciamos los profesores cuan do la presentación de una Tesis de conclusión de curso, grado o carrera, es repleta de simulaciones es una tarima para exhibir vanidades, repletas de apoyo tecnológico para facilitar la presentación, es una burla académica, es un disfraz científico, el postulante ante una pizarra donde se refleja el texto que lee hasta el hartazgo, con una voz monótona y el silencio del auditorio, durante escasos y el cansancio de los contados veinte minutos de rigor sin concesiones de la mesa examinadora, luego de la lectura se apaga el aparato, el auditorio se queda en silencio y vacío, allí se formulan las preguntas generalmente de fácil respuestas, rienda suelta al postulante ya avisado y se debe contener su entusiasmo, es una barbaridad esta farsa, no la acepto, la Tesis es la presentación de una propuesta, una nueva verdad científica, es contribución a la ciencia, que debe ser defendida con seriedad y mucho conocimiento sobre la materia en estudio, el tiempo pasado la duración de la disertación era de dos horas y cuarenta minutos reloj, como decían, sin ningún material de apoyo, el pupitre vacío ni un papel, tan solo el postulante y su alma, bajo la severa mirada de los Maestros con el rostro de curiosidad y ninguna señal de simpatía, aprobación o critica, todos en su solemne TOGA que otorga el atuendo de solemnidad y ceremonia al acto académico, luego el aspirante se retira y los Maestros en severas deliberaciones recomiendan la aprobación, la corrección o la de estudiar con más profundidad el tema abordado, así era en décadas pasadas, la investigación sesuda, responsable, con el conocimiento pleno y absoluto del tema, la disertación era una fiesta académica, con preguntas y respuestas que adornaban el ambiente de búsquedas y nuevas verdades a las incógnitas de la ciencia en estudio y su abordaje. Desde Asunción – Paraguay, 24 de febrero de 2016.-

jueves, 18 de febrero de 2016

Invisibles

El Diario de San Pablo, Brasil, publicó un material muy interesante por lo inusitado, por la sacudida a las conciencias de una sociedad dormida, indiferente, sin ninguna dosis de solidaridad, en el afán de demostrar su tesis de Maestría sobre la “Invisibilidad Pública” en la Universidad de San Pablo(USP), el psicólogo social FERNANDO BRAGA DA COSTA, vistió el uniforme de barredor de las calles de la Universidad, donde constató que a la mayoría , los trabajadores brazales son seres “invisibles”, no tienen nombre carecen de identidad, el autor de la tesis comprobó la invisibilidad pública, su percepción es simple nada complejo por la facilidad con que la sociedad cuanto es indiferente al trabajador modesto, se observa que lo visible es la tarea no la persona. El psicólogo BRAGA ejercía sus labores solo medio tiempo, como era una fantasía, no recibía salario como sus otros compañeros de faena, sin embargo afirma haber recibido la lección más impactante de su vida. El señor BRAGA, descubrió y comprobó la ausencia de sensibilidad de las personas con estos trabajadores, es triste ver y sentir que se le negaba un simple “buenos días”, nada de cortesía o gentileza para el trabajador, todos absolutamente todos al cruzarse con ellos no se le ofrecía un saludo, una sonrisa jamás, , lo que podría significar un soplo de vida un señal de la propia existencia, explica el psicólogo ,. Nuestro investigador sintió en la propia piel lo que significa ser tratado como un objeto y no como un ser humano, “ los profesores que me abrazaban en los pasillos de la Universidad pasaban por mí , no me reconocían por el uniforme de barredor”, en más de una ocasión nos encontrábamos frente a frente , o un simple roce , pedir disculpas imposible, ignoraban mi presencia y continuaban su camino, no era una persona era un mueble , una columna, dice el psicólogo. El personaje disfrazado continua su historia, que en el primer día de trabajo hicimos una pausa para tomare café, colocaron un recipiente térmico sobre una plataforma de cemento , solo que no teníamos el utensilio apropiado, cada uno tomaba de un mismo bocal, había un clima tenso en el aire, era un extraño, dice, que tenía el perfil de otras áreas, de otra clase, barriendo la calle con ellos, no hablaban con el, algunos se aproximaban para indicarme como era la tarea , uno de los compañeros fue hasta un tambor de basuras y trajo unas latitas de vacías de refrigerante cortó por la mitad y tomamos café en el improvisado recipiente, nunca sentí el sabor del café, pero debía tomar con una clara sensación de gusto amargo y ruin , en el basurero había a montones cucarachas, hormigas, había de todo, todos observaban mi repugnancia y se reían de la triste escena, para mejorar el ambiente comenzaron a contar anécdotas, chistes sin ninguna gracia, un día cuenta el investigador, me invitaron al restaurant colectivo subí al segundo piso por las escaleras, pasé por la biblioteca, por el centro académico, mucha gente conocida, profesores y alumnos, en todo el trayecto nadie me saludó, me conoció, nadie en absoluto me vio, que extraña sensación, todo el cuerpo se debilitaba, una angustia y la cabeza ardía como si hubiese recibido una tremenda golpiza, no sentí el gusto de los alimentos y volví al trabajo aturdido, nos cuenta el investigador. Esta experiencia, dice el autor de la tesis, me dejó curado de la soberbia personal, esas personas son hoy mis amigos, conozco sus familias, frecuento sus casas, mude mi comportamiento con los trabajadores, nunca dejo de saludarlos, ahora sé que existen, descubrí que son tratados peor que animales domésticos, pues, estos son llamados por su nombre, tienen identidad, estos trabajadores no son personas son solamente COSAS. Desde Asunción – Paraguay, 18 de febrero de 2016.-

martes, 9 de febrero de 2016

Paraguay Eterno

En estos días recibo de un lector alemán, seguidor de CAMBIO POLITICO, un breve pero muy emotivo escrito sobre las virtudes del PARAGUAY de siempre, hace un relato que conmueve a cualquier paraguayo de cualquier geografía, nos retrata de cuerpo entero, con sus debilidades y su fortaleza, describe con riqueza de detalles su geografía, y el alma del pueblo, su esencia, su postura ante la vida y la muerte, sus curiosidades, su singular estilo del inicio de cualquier relación con el extranjero, sus chispas, sus disimuladas tristezas, sus explosivas alegrías, su diferencia con otras culturas, la extraña combinación y mezcla del guaraní con el castellano, su manera única de saber recibir, sus ofrecimientos tan naturales, su manera especial de ser solidario, su aprendizaje y sus enseñanzas, todo en este suelo llamado Paraguay es muy especial, su mejor patrimonio afirma el alemán es su pueblo, simple, envolvente, risueño, siempre con las manos extendidas al forastero, en la casa encontrará siempre un espacio donde reposar y alimento para el que llega mismo a los denominados “destiempos”, la receptividad con el que se avecina es sorprendente, con naturalidad le expone sus quebrantos e ilusiones, le cuenta de sus sueños y sus infortunios, al instante le hace partícipe de sus novedades y al visitante le hace muy próximo casi intimo en el trato, se exhibe sin reservas le encanta ser visto transparente y amistoso, solidario y bondadoso, cordial y ameno, verlo como gente buena es su objetivo primordial y se transfiere de generación a generación con los mismos compromisos de no crear fisuras en la tradición. Tenemos los paraguayos la convicción de que nuestro mejor patrimonio es nuestra gente, los naturales y los que adoptaron nuestra forma de ser, el paraguayo es un ser especial y único, es simple y soberbio a la vez, no provoques su esencia histórica, tuvimos las tragedias de dos guerras internacionales, alguien ya dice que el paraguayo es muy espartano en sus creencias y muy ateniense en sus amores, el bilingüismo la maneja con destreza, generalmente utiliza el guaraní en sus momentos de euforia y tristeza, el castellano la usa cuando quiere impresionar al interlocutor, con los agregados de ciertos vocablos mal elaborados y es cuando crea un mejor ambiente de humor y gracia que se contagia con gran facilidad, La comunicación con el paraguayo es repleto de símbolos, signos, códigos, una mirada se podrá interpretar de mil maneras, una postura y una conducta es para hacerse conocer, su lenguaje es imperativo por naturaleza, es manso y firme, y como dice el poeta mayor Augusto Roa Bastos, “el paraguayo es un poeta marcial y un guerrero manso”, ama y defiende su realidad, no se mortifica con cuentos extraños a su geografía, le encanta conocer los detalles de otras culturas y civilizaciones, pregunta con sutiles modos, no quiere ser considerado agresivo a pesar de la modulación de la voz impositiva sin ningún rastro de grosería o vulgaridad, es tierna su forma de acercarse al semejante, pregunta con suavidad y un tono ameno, parece esbozar siempre una sonrisa, cautiva sus metáforas en guaraní, ama sus ríos y selvas, las gracias de sus incomparables morenas a quien le ofrece su admiración y entrega su alma sin condiciones, llora con facilidad ante la desgracia del otro, ofrece lo poco que tiene para devolver tranquilidad a un sufrido interlocutor , nunca pregunta de su origen y su destino, el pasado es experiencia, el futuro es desconocido, el presente para conocer y disfrutar, así es mi pueblo, su gente, su rostro moreno con marcas de historias pasadas, cree mucho en mitos y leyendas, algunas de sus creencias parecen infantiles pero es así que somos, así recibimos de nuestros antepasados y así transmitiremos a las futuras generaciones, EL paraguayo ve su futuro siempre con optimismo esperanzador, sabe que a la vuelta de la pagina encontrará nuevas enseñanzas, gozará con nuevos conocimientos, la adaptará con facilidad a su natural entendimiento y con espontánea generosidad la utilidad de lo aprendido, nada en el paraguayo es postizo ni falso, analiza siempre los ojos del extraño, del forastero, del conocido cercano , pues, los ojos según la cultura guaraní el “tesa” (el ojo) es espejo del alma, el te denuncia y no lo puedes esconder los ojos en el paraguayo tiene su lenguaje específico, porque el mismo define tu realidad y tu mentira, el mismo no esconde alegría ni tristeza , tiene brillo u opacidad propia, es la razón porque la mirada para el paraguayo es fundamental, porque independe de la voluntad es un órgano con vida propia. Es así el PARAGUAY ETERNO. Desde Asunción – Paraguay, 9 de febrero de 2016

miércoles, 3 de febrero de 2016

El Valor de la Sonrisa

Existe un proverbio árabe que afirma “ la risa es una luz que avisa tener gente en la casa” que puedes aproximarte que existe receptividad y afecto para recibir al que llega, es un gesto de bienvenida, de que la alegría esta puesta y se puede disfrutar de quien llega. Está probado del efecto estimulante de la sonrisa, calma y disminuye las asperezas, las emociones favorables se multiplican, el maleficio del stress se extingue o disminuye en elevado grado, hace el ambiente muy agradable y se distribuye bondades por doquier, nos vuelve naturalmente accesibles, receptivos, afectuosos, ante tanta virtudes de la sonrisa en este tiempo de desconfianza, de miedo, de temor al tercero nos hace por lo tanto su ausencia amargo y triste, que la sonrisa es visible ante la presencia de quien llega con semejantes detalles que luce en la personalidad y que no se puede disimular. Hace un tiempo que vengo observando en la vida cotidiana del valor de la sonrisa, ilumina el ambiente con naturalidad nos hace mejor persona en la convivencia diaria, quien es portador de una sonrisa franca, espontánea, reluciente, nos acercamos a esta persona sin dificultad con la creencia firme que seremos escuchado, recibiremos atención, seremos albo de agasajos y otros ingredientes afectivos que nos llena el alma de lo que podríamos llamar de felicidad. El diccionario dice que la “felicidad es un estado de ánimo, es de contentamiento, es de buena fortuna, es de sorpresa auspiciosa”, en ese marco de espiritualidad que se refleja en el rostro de quien emite el gesto de feliz espontaneidad, es de aquel que refleja su interior y expone su contentamiento que le brota del alma, se exhibe ante los demás sin reserva, es de observar que aquel que se siente invadido por la felicidad se refleja en los ojos, en la mirada se implanta luz e irradia claridad sin rasgos de falsedad u ocultar ficticiamente tristeza y/o malestar. La expresión en guaraní ”tesa” (ojo) significa espejo del alma, de ahí la palabra tesai que significa salud y bienestar . En una tarea de observación en un bus del servicio público en las primeras horas del día, cuando la población se dirige al trabajo inicié la tarea de analizar la postura de las personas, en la gran mayoría se nota por la expresión facial preocupación y disgusto, en la marca del rostro se trazan las líneas de algún profundo malestar, uno se pregunta porque la sociedad retratada en este bus esta triste, que dolor le atormenta, que angustia guarda en el alma, nadie esboza una sonrisa, nadie hace un gesto de amistad o solidaridad, todos disputan un espacio de comodidad aparente, es una jaula en movimiento y todos en silencio, nadie se comunica con nadie, y uno indaga a si propio , este el camino rumbo al éxito, camino a un destino repleto de felices circunstancias, como será el destino de los ocupantes de este servicio público, tendrá alguien que lo espera ansioso y una larga sonrisa de bienvenida ojalá que si, así será una jornada aliviada en los quehaceres y la carga de vivir será más leve y los tropiezos soportables ante los duros embates de caídas e imponderables de la vida, ya Oscar Wilde decía, “ que nadie sabe lo que es vida, porque todos apenas existen”, no sería oportuno buscar en este tiempo algún placebo capaz de inyectarnos dosis diarias de contentamiento, alegría, en post de un instante de sonrisa fácil que nos en vuelva y se instale en nosotros como un muro contra la tristeza, el malestar, la desconfianza y el muro sea resistente a todos los probables males que podrían afligirnos y atormentarnos, pues, merecemos vivir en paz, dicha constante y ser alcanzado por una torrente de amor , con la seguridad de que muchos males se aliviarán ante la presencia de una franca, transparente, deliciosa y espontánea sonrisa, es solo probar e iniciar ahora en este instante. Desde Asunción Paraguay 3 de febrero de 2016.-