martes, 26 de abril de 2016
HIJOS DEL EXILIO
Estamos visitando la memoria y nos encontramos en el año 1964, en plena vigencia, y terrible rostro de terror de regímenes militares; Nefastas dictaduras se apoderan de los gobiernos de la región con una característica común, desatinos y crueldad, con saldos de dolor a familias, a grupos, a profesionales, a todos los que piensan diferente, los que luchan contra los regímenes deshumanos, algunos de izquierda y otros tantos de derecha, pero con el marco común de violación de derechos, de ausencia total de respeto a la dignidad humana.
En ese escenario de miedo, de temor colectivo, de silencio pavoroso, conozco muy queridas personas, frutos de las luchas ideológicas de aquel entonces, y donde encuentro a los descendientes de los mismos, hijos marcados por una insuperable angustia, el constante pánico de perder padre, madre, hermanos, conocer jóvenes inadaptados a su círculo, apartados de sus grupos; Que viven un mundo de contradicciones en la propia casa, en las escuelas, en los barrios, en donde a veces se siente presencia de la pobreza, de las necesidades básicas, la altivez de ideales resquebrajadas, de quejas sin límites, de requerimientos infantiles incumplidos, donde se administra necesidades de toda índole, el causante la lucha del jefe del hogar por un mundo mejor, por una sociedad más justa, por una mejor distribución de la riqueza, del soñado desarrollo y justicia social de su distante patria cada día más distante, por cierto, cada día más sufrida, cada día menos posible y mas idealizada.
En ese marco la presencia de los “hijos del exilio” tiene su perfil, su postura, sus sufrimientos inconscientes y desconocidos, donde la posibilidad de encuadrar su realidad a la fantasía de los padres, creaban un ambiente de tensión, de psicología alterada, incapaz de comprender el transcurso de los nuevos tiempos y su desconocimiento y la incapacidad de entender su ambiente cargado de conflictos y riesgos, de confrontaciones y de ausencias de identidad y de bienes para satisfacer necesidades mínimas, madres en zozobras, hijos creciendo en un sitio ajeno a sus sueños, con idiomas diferentes, culturas exóticas, creencias imposibles de comprender sus ritos, símbolos y lenguajes, orientaciones contrapuestas a las recibidas en casa que originan y donde la propia libertad es vigilada, controlada, auscultada, todo debe ser custodiado, pues son huéspedes, son transitorios permanentes, vivencias sin ritmo propio y de marcadas diferencias en los criterios, en los modelos y donde las exigencias se consideran de difícil comprensión.
En ese mundo de contradicciones, escasas presencias de ritos de origen se vuelven cada día más distantes, los gritos y roces en la casa se hacen constantes, la irritabilidad galopante, la intolerancia es lo común, las quejumbres dirigidas a latitudes distantes, aumentan a cada día las incomprensiones y los gritos sepultados en el propio pecho que clama libertad y busca la salida hacia un horizonte cada día más imposible, el tiempo continua su paso inexorable , los niños de ayer hoy jóvenes adultos sin identidad y repleto de miedos desconocidos, sin raíces y de sueños incompletos, con patologías verdaderas y ficticias, claman por deseos que no consiguen captar en su plenitud, en él es todo por el miedo, que ni saben que lo tienen, todo es truncado, todo es difícil, la inadaptación se extiende a todos los lugares, llevan en su alma conflictos y obsesiones difíciles múltiples que hacen imposible alguna relación afectiva duradera, la desconfianza en su entorno es común, el temor al otro es persecución alarmante , todos son vigilantes de su quehacer y cada día su soledad aumenta, los padres ya no existen, las dictaduras desaparecieron, su geografía de origen lo desconoce y los acepta con reticencia, su forma de comunicarse es diferente, sus exigencias se consideran disparatadas.
Hoy los “Hijos del Exilio” son adultos jóvenes, con carreras inconclusas, con matrimonios fracturados varias veces, hijos esparcidos por el mundo, extraños en el propio nido, sus fantasmas le persiguen, la memoria de sus padres los acompañan vivamente, creando virtudes imaginarias a héroes ficticios , transitan por caminos en constantes encrucijadas , no tienen instante de quietud para la reflexión y encontrar estables lugares para consolidar una realidad, el sueño y la realidad viven cercanamente sin poder conciliar y colocar cada cual en su propio espacio, no pueden convivir con sus pares y cada día son presos de sus aflicciones y de sus fantasías y así continuarán hasta el fin de sus días, frutos de árboles derribados, sin sombra y sin belleza. Es una pena, necesitan de comprensión y la cura de sus males psíquicos tan difícil de detectar y tan difícil de extinguir, casi imposible de entender, pues, son “Hijos del Exilio” .-
Desde Asunción – Paraguay, 26 de abril de 2016.-
martes, 19 de abril de 2016
Juicio Politico
El Juicio Político es una herramienta con que cuenta la sociedad, la ciudadanía, para sancionar al Presidente de la República por una gestión considerada nefasta, que responda ante la Representación legítima como la Cámara Legislativa ,que conforme determina la Constitución Política del Estado la contempla, el caso específico de la República Federativa del Brasil, Artículo 85 y La Constitución de la República del Paraguay, artículo 225, donde con claridad y sin sombras de dudas la determinan y fijan los procedimientos, guste o no, es jurídicamente legítimo que este procedimiento se materialice en el escenario político del ESTADO.
En el Paraguay se aplicó contra Fernando Lugo, con transparencia, con obediencia al derecho nacional, tanto fue de acuerdo a derecho que el Presidente demitido, expuso su defensa y admitió públicamente que salía por la puerta grande, retirándose por sus propios medios rodeado de un explosivo abucheo, sus partidarios calificaron como “golpe de Estado “ no querían admitir la derrota, que fuera en su época extraordinariamente elocuente, casi el cien por ciento de los miembros de las dos Cámaras, Senado y Diputado, admitieron la retirada por mal desempeño de sus funciones, un hombre que surgiera a la vida política como esperanza y crítica a los partidos políticos, era un hombre que renunciara a su condición eclesial para ser candidato, su vida religiosa era de una trayectoria marcada por los cuestionamientos, en especial, sus amores, sus hijos no reconocidos, acusaciones de toda clase, muy triste , muy triste, que la figura de un Obispo fuera enlodada al máximo nivel y que el mismo nunca negara tales afirmaciones
En la República Federativa del Brasil, en su Constitución vigente. Artículo 85, muy clara , muy específica, sin sombras de cualquier duda, las causas están determinadas y por 367 votos por el SI concedieron la admisibilidad, los votos por el NO 139, eran necesarios 342 a favor , superaron ampliamente el margen requerido, quiera o no quiera la respuesta de la Cámara de Diputados del ámbito federal, es determinante, escucharon el clamor del pueblo que ya no soporta la galopante e incontenible corrupción, mecanismo que tornó lícito en los medios políticos, sindicales, empresariales, culturales, autoridades gubernamentales, intoxicados y de borracheras delirantes de poder y dinero fácil, dinero del pueblo, distribuido a bel placer sin control, sin reglas, sin normas, frutos del mareo que el poder político provoca, que sus secuelas son terribles y se consideran impunes, hoy la Presidente de LA República del Brasil esta herida, golpeada, con el rostro marchitado, con surcos visibles que una gestión considerada putrefacta la Cámara emitiera su veredicto.
Ahora cabe al Senado ratificar el resultado de la Cámara baja, con su ritmo y tiempo que la ley determina, si el Senado se pronuncia favor del retiro transitorio y contemplar los plazos, quedan dos etapas, aguardar el curso del proceso o simplemente renunciar y así poder alegar y afirmar todos los improperios contra los adversarios, y saldría con una pequeña dosis de dignidad.
El organismo rector del ejercicio de la `profesión de abogados la OAB(Orden de los Abogados del Brasil), considerada por la opinión pública brasileña como la más creíble, dio su apoyo y solicitó el juicio político como único remedio a los males de la sociedad brasileña, contaminada por un grupo político como el Partido de los Trabajadores(PT) hundido en un mar de vicios y corrupción incontrolable de toda la organización, que en sus cimientos figuran la honradez, el trabajo, la dignidad, sobre esos pilares descansarían el edificio del nuevo Brasil que todos esperaban, y la realidad la fue fracturando y sus paredes ideológicos se resquebrajaron, y hoy nada más un edificio en total descomposición y en retirada de la vida política del Brasil, aunque sus seguidores no lo admitan, su líder único pillado en los más bajos y turbios negociados, es triste muy triste el espectáculo de la política brasileña, con un escenario de belleza y solemnidad caer ante la vista de todos con las carencias de un Estado disminuido de valores y rampante ignorancia del idioma y torpezas expuestas a la crítica de los espectadores nacionales e internacionales.
Para concluir ,considero el Supremo Tribunal Federal el organismo más independiente, serio, honorable, no esperen del Supremo ninguna opinión política , es una Institución jurídica por excelencia de la vida institucional de la República Federativa del Brasil, que cumplirá su tarea sin presión y con mucha dignidad que es el rostro visible del Poder Judicial .-
Desde Asunción – Paraguay, 19 de Abril de 2016.-
miércoles, 13 de abril de 2016
Amores Fracturados
En una cálida tarde de domingo, en displicente paseo en una emblemática calle, Palma, de Asunción, Paraguay, me detengo en una cafetería cercanamente a una mesa que reunía varias señora de mediana edad aproximadamente cincuenta años todas, y ante los rostros de congoja, tensión, preocupación solidaria , la atención se dirige a ellas con distraído interés , el tema sumamente interesante y actual, LA VIOLENCIA FAMILIAR, que se ha vuelto un asunto de la agenda regional, continental y universal, es ya de rutina en los barrios, en las colonias, en las ciudades, en las zonas rurales y urbanas, en las clases con elevados rendimientos y de bajas remuneraciones, en los medios profesionales técnicos y sociales, los medios ya lo tratan con cierto desinterés por haberse convertido en tema de rutina, los medios gráficos le dan al tema el dramatismo con registros fotográficos, mujeres desfiguradas, niños desesperados, vecinos alarmados, el tejido social de nuestro tiempo en el segmento de mujeres, ya no se puede disimular esta realidad continental que nos acosa, nos azota, nos golpea con irritante fuerza,
Los casos ventilados son muy fuertes, con riquezas de detalles, el comportamiento de sus parejas, sea marido o concubino, da lo mismo, ante la mirada y presencia impotente de los hijos y vecinos que prefieren ignorar y entender como ajeno a su entorno , como docente del área de derecho afecta y mucho esta situación que ha convertido en rutina de las mas perversa de nuestro tiempo.
Existe en nuestras colectividades, nacional o internación al, un marco común, las familias fracturadas, aumentan a cada día las madres cabeza de hogar, embarazos juveniles, las influencias tóxicas de las publicidades comerciales que incitan al consumo desmedido, que estimulan , inclusive, las violencia s personales y patrimoniales especialmente, las violencias en los espectáculos públicos y privados, en un sistema educativo institucional relajado, con una disciplina permisiva y poco eficaz, la ausencia de los miembros responsables por la educación y formación en valores muy carente de la presencia activa, oportuna, eficiente, coherente de quienes tienen la responsabilidad social y cultural frente a una situación que se nos está escapando, ya notamos la triste realidad de un descontrol masivo, las instituciones encargadas de sancionar no poseen la operatividad necesaria.enm su lucha contra este flagelo que afecta los grupos mas vulnerables, mujeres y niños, ancianos y desocupados, las mujeres en dependencia financiera de sus parejas, sumando todos esos elementos que nos alarman y confunden la violencia que se encuentra con elevado índice, que aumenta como que contagiado en los medios sociales, existen estudios que proponen remedios y hasta paliativos para erradicar la violencia, exigiendo mayor control de las drogas consideradas lícitas, como el alcohol y otros venenos permitidos o autorizados.
Como ven el cuadro es alarmante, los focos de mayor incidencia son los considerados ocupantes de barrios marginales, que una vez instalados el desempleo, la falta de información y una política pública pertinente, se considera que deberíamos actuar con más celeridad y en forma interinstitucional, aproximar lo público al privado en el afán de no necesariamente erradicar el mal, sino darle un aspecto de prevención y de observación de los síntomas, de los móviles y motivos para disminuir la, incidencia de la violencia contra las mujeres.
Todas las preocupaciones y los proyectos deben ser encarados solidariamente por las autoridades involucradas, nada debe ser encarado en islas burocráticas cuyos resultados son la ineficacia y la ineptitud, así como la inutilidad y el gasto devengado con destino del basurero más cercano.
Todos los Estados miembros actuantes de los Organismos Internacionales, regionales, continentales y universales crearon administraciones muy abultadas administrativamente hablando con elevados costos a los contribuyentes que ansiosamente espera y que las escasas soluciones desaniman, un poder judicial, un poder legislativo y un poder ejecutivo inoperante y distanciados del problema real y concreto, actúan como si ajenos a su mundo y que sucede en otras escalas que no las suyas, es preocupante esta poca sensibilidad ante un tema agobiante, pues, quebranta los cimientos de la sociedad , disminuyendo la fortaleza de la familia.
Desde Asunción, Paraguay, 4 de abril de 2016.-
miércoles, 6 de abril de 2016
Vejez y Ancianidad
Existen circunstancias en la vida cotidiana que nos presentan sorpresas, algunas nada relevantes y otras cargadas de auspiciosos aprendizajes. El domingo pasado en el marco de los ejercicios diarios en el Parque de la Salud aquí en la capital de la República del Paraguay, Asunción, en la pausa me acomodo en un lugar apropiado para el reposo casual, luego se aproxima un señor de una edad indefinida, de porte atlético tupida cabellera blanca, vistoso uniforme de gimnasia, comenzamos una charla interesante, cuenta que es biólogo, ejerce la docencia en la Universidad Nacional de Asunción(UNA), practica la caminata, cinco kilómetros por día que corresponde a una hora, se alimenta ,afirma “razonablemente” bien, evita las grasas y adora frutas, no consume bebidas alcohólicas ni azúcar, tiene un porte de atleta olímpico, con vehemencia confiesa que tiene sobre sus espaldas setenta y tres años, “mucha vida en mis años”, es interesante su disertación y este servidor atento interlocutor, para encerrar con una sentencia que es motivo de este material, “ existe la vejez y la ancianidad Usted hace la opción”.
El viejo, es la cualidad de viejo, edad senil y senectud, poseedor de muchos achaques, manías, actitudes propias de la edad de los viejos, en sentido figurado , son los dichos muy conocidos y vulgares, axiomas también no faltan como “a la vejez viruela”, viejos que hacen cosas que no corresponde a su edad, también la patética imagen del viejo ridículo, todas estas consideraciones vienen a tono después de consultar el diccionario y entender mejor al atleta de referencia, su nombre, Alcides Pereira, se apartó con una sonrisa franca, cordial, amena, recomendando disfrute de la ancianidad y olvide la vejez, esta etapa no solo es acumular años, es comportamiento, es aptitud y actitud ante si mismo y los otros, es símbolo de experiencia acumulada, son arrugas que nacen y quedan, es conducta que exige dignidad y consideración, su portador debe conquistar el merecimiento de la sociedad por acumular años con altivez y sabiduría.
La ancianidad es la interesante etapa de la existencia donde los años que lleva en su alforja de vida es repleta de conocimiento, experiencia, suma de errores , algunos superados otros que se diluyeron en el tiempo, es el sujeto que su imagen revela e irradia respeto y aura, es el circulo de luz que rodea su cabeza, es invisible y se nota brillo y cintilancia, su paso es de Maestro sabio, sus ademanes de ilustración permanente, su voz pausada y contundente, obliga a la atención porque su presencia impone, es figura que se admira y obliga el reconocimiento anticipado, todos alguna vez compartimos con personas ancianas y que el placer de aprender de sus vivencias que es una galería de historias verdaderas y ficticias, afirman los textos que la ancianidad es el último período ordinario de la vida del hombre, es período no solo de acumular años simplemente, en las antiguas culturas y civilizaciones dícese de uno de los miembros del Sinedrin , en los tiempos Apostólicos cada uno de los encargados de gobernar las iglesias, así también en las Ordenes Militares cualquiera de los freires más antiguos de sus respectivos conventos, por lo tanto, esta etapa del saber y sus enseñanzas, son los que dejan sus sellos y marcan huellas no pasaron por la vida en vano, son personas que construyen porque no dejan que la vejez la dominen y se sientan como rumiantes del tiempo, ejercen tareas, son despiertos, entusiastas, participan, escuchan, enseñan, mantienen la altivez sin soberbia, estimula su presencia y saben cubrir sus espacios sin molestar a los demás, no se siente propietario de la verdad y sí un eterno aprendiz por la curiosidad natural de encarar la vida.
Ante la disyuntiva de elegir que queremos ser “viejo o anciano”, la opción es simple, no exige grandes esfuerzos, podemos ser uno u otro, estas reflexiones al regresar a la casa comento con la familia y esta me fortalece y hasta me estimulan a que no caiga en la vejez irritadiza, nociva, prepotente, altanera que pierde el sentido de la alegría de convivir con los demás miembros de la sociedad de todas las edades, es tiempo de disfrutar de la serenidad constructiva del tiempo acumulado, tener visión de una vida saludable, rica en propuestas, compartir experiencias que instruyan y fortalezcan una etapa de la vida con la seguridad plena de haber vivido y no apenas existido, quien no dejó huellas en su paso por este valle de sorpresas felices, que las ideas y enseñanzas tengan frutos y tengan sombras para reposar de jornadas que se repetirán y vivir en el corazón y en la memoria de su gente, de su entorno, de su mundo.-
Desde Asunción – Paraguay a los 22 de marzo de 2016
lunes, 28 de marzo de 2016
Templos Vacios
El miércoles 23 de marzo próximo pasado, en un soplo de inventiva familiar decidimos salir al interior de la República del Paraguay, tenemos un largo feriado , semana santa por delante, estamos con salud, disposición y ganas de salir de la rutina, nos preparamos rápidamente y tomamos la carretera en un afán de conocer con detalles el momento social del país, sus desafíos, sus logros, sus quebrantos reales y ficticios, cada parada buscamos interlocutores locales , siempre encontramos alguien ávido de compartir una tertulia social, cultural o de rumores que nuestras mochilas traen de la capital, tenemos muchas curiosidades cada uno en particular, mi esposa Marzha Navarro Y mi hijo Oscar Bernardo LLanes Diniz, cada quien con sus curiosidades específicas por razón de tareas profesionales propias, los temas por tanto son variados, políticos, estudiantiles, laborales, en un mosaico de paisajes multicolores que nuestros interlocutores con simpatía contestan y festejan nuestra presencia en tan remotos lugares, cabe relatar que a lo lejos del lugar donde nos encontramos se vislumbra un verde cerro, animales pastando, calidez y mansedumbre por doquier, son pequeños Villarejo con una visible inocencia en los rostros de las personas, una impresionante ganas de saber, de conocer, de sentir las cosas fuera de su minúscula geografía.
Los lugareños tomaron conocimiento de nuestra presencia, quienes serán, serán buenas o malas personas, encontramos alojamiento en un albergue familiar, la familia de agricultores, con una vaca lechera que contribuye con su blanco liquido para algún ingreso familiar, una linda huerta en el patio, un aljibe con fresca y cristalina agua seguro que potable, numerosas gallinas con sus polluelos, cerdos y mascotas de las más raras, un perro de nombre sultán, un mono denominado capullito, un gato de raza indefinida que atiende por el nombre de piloncho , hermosos ejemplares de gallos, elegantes y vistosos que llaman la atención, pasamos una linda noche con la familia Gonzalez-Pedrozo, sus hijas quinceañeras Lucía y Manuela, curiosas y muy atentas, prestadizas a la hora de preparar un frugal desayuno compuesto de cocido( de yerba mate) ingrediente básico quemados al carbón, leche fresca y el tradicional “chipa”, el pan criollo, humeante y sabrosos, un tatakua con su vientre de fuego, que la denomino “macro/horno”, una familia muy linda en su formación, en su manera de educar a las hijas, ellas terminando la primaria y con ganas de ir a la capital a estudiar la secundaria y después medicina u odontología afirman con decisión, y sus padres, dicen, haremos el sacrificio, la vida del campo es muy difícil y con pocas oportunidades, deseamos un tiempo mejor para nuestras hijas, y luego nos invita vamos visitar la iglesia que nuestro Señor Jesucristo está en la víspera de su sacrificio de eternidad, con una salvedad, el atuendo debe ser solemne, el momento exige y el sacerdote obliga.
Llegamos al templo, una construcción del año 1778 marca una placa, imponente, la entrada con paredes con diseños alusivos a la fe cristiana, amplias naves con columnas de grueso porte, el corredor central amplio que conduce al altar, que está tallado en madera cubierta en laminas doradas, un púlpito al lado sustentado por una estatua de un musculoso indígena una escalera en caracol lleva al celebrante de la misa en una posición elevada que obliga a la visión levantar la cabeza para una mejor observación, las palabras del pastor llama la atención a los presentes, la escasez de fieles, mudaron hasta el horario y nada, demanda una ayuda divina para incentivar el retorno a las añejas costumbres de acompañar la vigilia, el ayuno, el silencio, la oración permanente, los cánticos sagrados y la cantidad de feligreses que acompañan los ritos de la sagrada misa en este postrer momento de Cristo, el TEMPLO VACIO, las velas con sus pálidas luces, ancianas con sus rebozos negros cubriendo las cabezas y los caballeros con sus ropas de rigor oscuro y rostros de tristeza circunstancial acompañan en silencio y en visible penitencia, pocas personas, no se ve niños en el inmenso salón, un pequeño grupo de personas de la tercera edad sentados en primera y última fila, nuestros anfitriones se disculpan ,diciendo, estos tiempos modernos no tienen espiritualidad, no tienen fe, y las que poseen están disminuidas, la iglesia se mantiene porque Dios es Grande, nos retiramos y continuamos viaje, una linda experiencia que esperamos repetir.-
Desde Asunción – Paraguay, 27 de marzo de 2016.-.
viernes, 18 de marzo de 2016
Elisa Vasso
Diplomático y Profesor Universitario Paraguayo
El siglo XIX llegaba a su fin, barcos repletos de personas de todas las edades cruzaban los mares, el país de la “bota” es el que enviaba el mayor contingente de gente, los barcos estaban jerarquizados, los de primera , segunda y tercera clase, marcados por la promiscuidad, pobreza, enfermedades de todo tipo, niños que fallecían durante el viaje, ancianos e incapacitados agravados en el trayecto, suplicio y maldición, el destino Buenos Aires, Santos, Recife, Rio de Janeiro y otras capitales del continente.
En uno de estos barcos estaba una familia encabezada por Pietro Vasso y Olga de Vasso, con hijas pequeñas, Mercedes, Elisa y Emilia era un grupo, el otro era encabezado por Enri Dilassio y Emilia de Dilassio, con sus hijos Pedro(Toto), Mami, Henrique y Rubén, de escasa edad todos ellos, llegaron a Buenos Aires y las autoridades locales impidieron el ingreso a la Argentina, era pauperismo total, suma de miserias en fin, se negoció el transito al Paraguay, llegando a Asunción las familias unidas en el largo trayecto y la solidaridad como marco, ,ingresan con sus enormes envoltorios, valijas de cuero seco, bolsones de cada miembro con sus quinquillerías propias, cuadernos con historias, fotografías de los abuelos, los que se quedaron en el muelle con sus pañuelos blancos extendidos en señal de despedida, con el corazón fracturado por el inicio de la nostalgia que seguirá hasta el fin de sus días, el retorno quien sabe.
La familia Dilassio y Vasso, artistas de refinados gustos, músicos, escultores, cantantes, sastre, deportistas y mujeres extraordinarias, entre ellas la mujer que marcaría un estilo, un perfil, un lenguaje, de incomparable belleza todas ellas, de cutis claras, ojos azules, largas cabelleras tratadas con primor, elegantes en sus atuendos simples, que las mismas elaboraban con arreglos especiales que definían el buen gusto. Entre las mujeres de la familia Vasso está la más bonita, de delicado andar, de brillantes ojos azules, cabellera muy curiosa entre el gris y el blanco, de manos bien tratadas, largos y finos dedos, decían que era de pianista, delgada y muy inquieta, laboriosa, atenta y muy exigente, no aceptaba las vulgaridades y mucho menos chistes de cualquier linaje, así la tengo en la memoria a la querida Abuela Elisa.
Se afincaron en Luque donde nacieron los nietos y nietas de Pietro Vasso y Enri Dilassio, luego por circunstancias que se ignora fijaron residencia en Itá, por lo menos solo de la Abuela Elisa y el Abuelo Cristóbal Torres, tenemos conocimiento, de los hijos de la tía Mercedes, Carlos y Baby, y Enri Dillasio con la tía Emilia quedaron en Luque hasta el final de sus días, la convivencia con la generación paralela a la nuestra nos conocemos, nos encontramos, nos queremos, es nuestra familia, todos con historias fantásticas, algunas reales y otras de fantasía, en especial los hermanos y primos de mi mamá, Amada Torres de LLanes y la tía Beatriz(BETTY)Torres de Narváez, eran muy unidas y cercanas, con una semejanza impresionante entre ellas, en el porte, en la figura, mujeres trabajadoras y delicadas, exigentes y amorosas, marcaron el rumbo de todos nosotros, cada uno en su tendencia y perfil, manejaban el hogar con disciplina, cortesía, cultivaban la decencia, la honradez , la limpieza moral y espiritual de todos sus miembros y en este campo no había concesiones ni treguas, la familia tiene como estandarte la honorabilidad y la verdad, el amor y el trabajo, la filosofía era disfrutar mucho de lo poco que se tenía, respetar al semejante y sentir placer en la lectura, recuerdo con nitidez las revistas y libros que mi padre Martin LLanes nos regalaba a su regreso de Formosa- Argentina, para mamá Nena la revista “Para Ti” , “Bohemia” y para los niños las colecciones de Constancio C. Vigil, era una fiesta en la casa.
La abuela Elisa , su marido el Procurador, con curso de derecho sin concluir, Cristóbal Torres, con amplia clientela en los temas jurídicos de la ciudad, la Abuela Elisa. tenía su propio negocio, vendía polvos que las mujeres usan como base en el rostro, perfumes nada exóticos, arreglos de tejidos con dibujos y creaciones propias, blusas confeccionadas con estilo, belleza y simplicidad, tenía una larga mesa en el Mercado Municipal de la ciudad de Itá, siempre se quejaba de “lo caro” y absurdo de los cánones del Municipio, cosas del Intendente Don Adolfo González, su gran obra la murallita, símbolo del pueblo, la Abuela Elisa que pagaba con regularidad sus tributos para que no la molesten en sus ventas, tenía como vecino , a la par de su mesa, a Don Chansin, quien por cierto era, un señor de origen Árabe, muy delgado, alto, usaba tirantes y cinto que le marcaba la cintura y el cuerpo, irradiaba simplicidad y ternura Don Chasin, su hijo Ismael, nuestro vecino de toda la vida un amor de persona y su esposa Doña Beba de enorme bondad y compueblana de Luque, sus hijos, sobrinos muy apreciados.
Estas remembranzas pueblan mi memoria, me acompañan y no se despegan de mi alma, se nutre de visiones espirituales en especial en las noches claras, repletas de estrellas, aromas de jazmín como en esta época, aquí en un rincón del patio de la casa donde se cruzan mis recuerdos y sus personajes, mis hermanas, hermano, primos y primas, voces con los juegos infantiles cubren mi silencio, mi alma emite un extraño incienso que rodea el ambiente y ese es un instante que me hace feliz. Desde Asunción, Paraguay, 15 de marzo de 2016.-
sábado, 12 de marzo de 2016
Magdalena Llanes
Estamos en el año 1916, en la cálida y emblemática ciudad de Ypacarai, con su viejo ferrocarril anunciando su llegada siendo portador de noticias y visitas, niños y adultos en el salón de espera con visible emoción en los rostros, curiosos y comerciantes siempre felices con probables éxitos en sus ofertas , nubes oscuras y presagio de lluvias y tormentas eléctricas, sentada ante una mesita ofreciendo remedios yuyos para el refrescante “terere” bebida nacional del Paraguay, con su tradicional atuendo Doña Magdalena LLanes, algunos de sus cinco hijos, todos pequeños , de los cinco hijos una sola mujer, Avelina, en la casa en su modesta sastrería Don Pedro LLanes, sentado en la puerta de entrada hilvanando trajes, costurando sueños, con el tradicional centímetro alrededor del cuello.
El tren nuevamente emprende su retirada con destino a la capital, ya con el cielo cubierto de oscuras y nada agradables premoniciones, es amenazante y con los primeros relámpagos y truenos que amedrentan a los niños, corre la voz que se suspenden las clases en la Escuela Pública, Don PATRICIO ESCOBAR , toda la tarde las familias intercambian recomendaciones ante el amenazante clima, trueno y relámpago se suceden a montones, al caer la tarde la familia de Don Pedro y Doña Magdalena, con sus hijos Pedro, Martin, Joaquín, Eustaquio y Avelina, reunidos en la modesta vivienda con los cuidados pertinentes ante tan terrible amenaza. A las nueve de la noche comienza la lluvia y una fuerte tormenta se acentúa con celeridad, viento y lluvia, el viento aumenta su furia a cada instante, más y más, hasta que la precaria residencia de los LLANES se desmorona, Doña Magdalena y Don Pedro, buscan protección para sus hijos, abandonan la casa con inusitada rapidez , Don Pedro retorna a la misma, olvidó algún objeto de interés y en ese momento se desploma el techo sobre él donde queda soterrado y pierde la vida instantáneamente, ante la impotente actitud y posibilidad de la familia que ausente queda del jefe del hogar, un hombre laborioso, ejemplar, honorable, un hombre de bien, allí se vislumbra el desamparo y la orfandad, nace la vibrante decisión y se inicia la historia familiar de Doña MAGDALENA LLANES.
La ausencia de Don Pedro obliga a Doña Magdalena , mujer de fibra, que no se rinde y se lanza a una aventura arriesgada de buscar una nueva oportunidad para criar a sus hijos, todos en la primera infancia, y sin más demora resuelve, arreglar sus restos de objetos y enseres que acomoda y coloca en la carreta impulsada por bueyes, Tigre y Pampero, fuertes y mansos con andar rítmico y obedientes, abandonan Ypacarai y se dirigen a la ciudad de Itá, a unos treinta kilómetros, allí se encuentra Don Mattos, sastre de muchos clientes en el pueblo y en toda la zona, también con alguna posibilidad de encontrar trabajo y aprovechar el movimiento en el tradicional mercado del pueblo. Don Mattos recibe a la familia con discreta cordialidad, pues, era de poca efusividad en sus manifestaciones, era muy callado, siempre pensativo y solitario, sin embrago, dio protección y abrigo a la familia del compadre fallecido Don Pedro LLanes, y se dispone a prestar auxilio, llevando a Joaquin y Martin como aprendices en su sastrería, a Eustaquio y Pedro entrega a Don Federico Doldan que tenía un almacen y acopios de frutos del país para ayudar y poder así iniciar sus estudios en la Escuela República de Costa Rica, que dirige su hija, Profesora Blanca Doldan, la familia compuesta por Don Federico y Doña Deolinda amparan a los niños con mucho cariño y al poco tiempo eran miembros muy queridos.
En los años posteriores al año treinta, y con la guerra chaqueña con Bolivia a su fin,, los jóvenes soldados Martin , Eustaquio y Pedro , de la marina y la artillería respectivamente, deciden con Doña Magdalena a la cabeza , los pequeños JOAQUÍN Y Avelina, resuelve agradecer el retorno vivo de sus hijos de la contienda señalada y hacer una peregrinación a la ciudad de Caacupé agradecer a la milagrosa Virgen Santa, en el kilometro 35 de la ruta 2 existe un arroyo de transparente y cristalino liquido, donde la familia hace una pausa ante el inmenso calor reinante, los niños se introducen al arroyo y Doña Magdalena, con su tradicional atuendo, una pollera oscura hasta los tobillos, una blusa de fino tejido que en guaraní se denomina “typoi”, un rebozo de seda negra cubriendo su larga y blanca cabellera se acerca al arroyo y lava el rostro con satisfacción y extraño gusto, la frescura del vital liquido la restablece del cansancio y nuevamente emprende el camino con destino marcado, el Santuario de CAACUPE, llegan a la noche plena de estrellas y una linda luna, se acomodan como pueden en la plaza central, Doña Magdalena LLanes se queja de dolor de cabeza y señal de no tener buena visión, se queda dormida y al amanecer se despierta con la más extraña noticia, tiene perdida la visión, todo se volvió oscuro para siempre, y con la ceguera a cuesta que la llevó con una dignidad extraordinaria y fue conductora de una familia que creció con honor, altivez y éxito, con una vivencia plena, solida y de logros que hoy se mantiene y se sucede en cada generación que sembró dio frutos y sombra a los que somos portadores del orgulloso apellido LLANES que compromete y obliga, gracias a la querida Abuela Magdalena LLANES. Desde Asunción – Paraguay, 12 de marzo de 2016.-
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