miércoles, 21 de octubre de 2015
La Universidad y sus Desafios
Ante la manifestación de Universitarios contra directivos y autoridades principales de la tradicional casa de estudio superior del Paraguay,la Universidad Nacional de Asunción (UNA), hoy sus componentes nos llamamos a la reflexión, es el despertar de un nuevo tiempo, tiempo de renovación, tiempo de auscultarse, tiempo de verse a si misma, leer su alma, es una revolución académica que se considera benéfica y una sacudida a todas las Universidades de la región, se está viviendo una época de renovación, el cáncer de la falta de escrúpulo, las carencias académicas, la ausencia de honorabilidad de los nuevos Maestros y su ausencia de actualización, es el auto engaño que se ha tornado lugar común y nos parece normal. Un Profesor que no se capacita y olvida su importancia en el renglón del aprendizaje comete una grave contravención a la institución y a la generación actual, mañana serán los profesionales de múltiples carencias y vicios insuperables.
Remontémonos a la historia y al concepto básico de una Universidad, etimológicamente viene del latín Universitas Magistrorum et Escholarlum, que significa aproximadamente" comunidad de profesores y académicos", eran comunidades o gremios medievales que recibieron sus derechos legales por las cartas de los príncipes, prelados, o en las ciudades donde se instalaron, su noción básica otorgar grados
martes, 13 de octubre de 2015
Autonomia Universitaria
La capital de la República del Paraguay, Asunción, vistiendo su ropaje de primavera las calles con aroma de jazmín , las avenidas con árboles de distintos colores, el "tajy", el lapacho - en sus distintas tonalidades, los jóvenes y sus demandas, inquietos, efervescentes, críticos, unidos por una causa común, exigir del gobierno una educación acorde al tiempo; ocupando espacios públicos, vociferando sus inquietudes, rostros juveniles expresivos, aún adolescentes tentando afirmarse en su camino hacia la adultez, vibrantes, contagiantes, es la juventud que deseo para la patria, exigente y proponiendo soluciones, en esta juventud con su alma atrevida, su atuendo revolucionario, su estampa de revuelta y contestataria,
reclama algo legítimo según su visión de la cosa pública, muchas cosas tal vez desconozcan pero con supuesta autoridad afirman y exigen, dando cátedra de gobernabilidad, de libertad responsable, de derechos que no se claudican, y con sus escasas dos décadas dicen que se respete la autonomía universitaria, que es un derecho constitucional de la entidad y que sus integrantes no pueden dejar mancillar por salir a las calles y ocupar espacios; en la prensa que se deleita como nunca con estos jóvenes con el alma en bullicio y la mente lúcida, en orden y en disciplina, la voz en alto volumen nos recuerda que la Universidad Nacional de Asunción(UNA) "NO SE CALLA" y convoca a sus pares unirse, sin influencia política partidaria, nos muestra los lados amargos de figuras que eran reconocidas y hoy salen a luz pública gracias a estos jóvenes, los lodos que cubren sus rostros y no pueden ocultar su vergüenza, traicionaron los principios académicos , que su sabia y su vibración natural, esos personajes señalados por los jóvenes ya están bajo la vigilancia de los órganos judiciales y con medidas restrictivas propias a los imputados , los delincuentes de cuello blanco, pervirtiendo la clase de los docentes y ensuciando la imagen de los maestros.
Una semana de vigilia, rostros y cuerpos cansados y la lucha continua, exigen de los poderes del Estado posiciones, medidas, compromisos, desean que se estampe firmas para sellar compromisos, me encanta los jóvenes que resisten , critican, demandan, pero deben mantener el respeto a la investidura y al adulto, no me agrada la prepotencia y la soberbia, mucho menos los que afirman con autoridad sin tenerla, son jóvenes en la búsqueda de materializar sueños, lo hacen bien y con mucha convicción, manténganse libres y sin ataduras, pues, se corre el riesgo de ser manipulados y eso sería muy triste, porque perderían la esencia del desafío.
En este tiempo vivimos un Paraguay renovado, con rostro joven, con estampa de caballeros inquietos, la sociedad paraguaya aplaude y acompaña las demandas, es señal de renovación y es hora de dejar por siempre las huellas del autoritarismo y de la dictadura que es inamovible del alma de los seguidores del dictador, que se reproduce con tanta facilidad, esta es la hora de extinguir para siempre la ponzoña de la dictadura, el veneno ya cumplió su vil recorrido por las venas de la nación, llegó la hora y hoy se vive un nuevo despertar, pero que sea con respeto mutuo en las diferencias, recordando que la autonomía no es soberanía, que las leyes de la República rigen en toda la extensión de su territorio y ellas se respetan ,se obedecen y se cumplen, nadie puede tener escudo de impunidad.-
Desde Asunción – Paraguay, 11 de octubre de 2015.
lunes, 5 de octubre de 2015
Monaguillos
Aquel día de setiembre del año que no recuerdo, el clima frío, llovizna intensa, la ciudad despertando lentamente, las personas se dirigen al mercado municipal, las mujeres envueltas en sus mantos negros, que les cubría la cabeza y gran parte del cuerpo, los hombres con ponchos dejando libre la cabeza y cubriendo el cuello y también todo el cuerpo, con botas relucientes y espuelas, eran caballeros que dejaban sus animales amarrados por el árbol frente a la casa paterna, los niños de la casa nos divertíamos camino a la Escuela , nos recibía en la puerta principal la Directora , Doña Serafina Villalba, controlando las uñas, el peinado, los uniformes y los útiles escolares al día.
Pegado al inmueble de la Escuela “Costa Rica” estaba la residencia de los Cáceres/Marín, Don Patricio y Doña Luisa, sus hijos Lelio e Isidro, brillantes y estudiosos,
que desde temprana edad se hicieron periodistas, Lelio era el cronista del pueblo con su “Comunidad Iteña” y de otros diarios de la Capital, Isidro fue en la época corrector del diario El País, el más joven de la prensa paraguaya, luego, siguiendo su vocación social estudió Medicina y es educador como apostolado.
Doña Serafina nos avisa que ese día no habrá clases, pues, se rendirá un homenaje a los héroes de la Guerra del Chaco, con una misa en el templo de San Blas, patrono de la ciudad y del Paraguay, la misa celebrará el Padre Gamarra auxiliado según me informa Doña Luisa, ya en la puerta de la casa, como siempre elegante con atuendos refinados, delicados modales, ademanes con estilo, una gran dama, de voz suave y firme, bonita muy bonita, me dice que estaríamos colaborando con el Padre Gamarra como Monaguillos que Doña Nena, mi mamá ya concordara con ella para esta tarea de los hijos.
El templo de San Blas adornado, repleto de coloridas flores, todas las autoridades de la ciudad presente, encabezada por el Intendente, Don J.Antonio Delvalle, mi padre Don Martin LLanes Presidente de la Junta Municipal y Presidente de los ex Combatientes de la Ciudad de Itá, el Jefe de la Policía Nacional Comisario Asta Cardozo, las Directoras, profesoras de la Escuela Costa Rica, los ex combatientes con sus uniformes verde olivo, los estudiantes con sus uniformes escolares impecables, una música sacra de la época de los Jesuitas cubría el interior del templo, totalmente iluminado con velas y lámparas “petromax”, en el aire se respiraba un aroma de incienso, en la primera fila las distinguidas damas referentes sociales de la ciudad, la mamá de Yolanda y Pastor, Doña Luisa Don Patricio y Lelio, Doña Nena, mi mamá acompañada de Blanca mi hermana menor, otras señoras y niños con ropas domingueras .
El altar lucía esplendido, con los arreglos florales y el blanco altar con velas prendidas y un libro enorme de tapa roja abierto y señalado con hilos coloridos, un cáliz cubierto, en la sala contigua el Padre Manuel Gamarra vistiendo sus hábitos de ceremonia, muy vistoso y elegante, con sus anteojos que mostraban su ya escasa visión y sus dos auxiliares, Isidro y este servidor, con sotanas rojas y camisas blancas de grandes cuellos que cubría solemne la humanidad de los auxiliares, los Monaguillos, que salen del vestidor por delante del sacerdote, portando normes velas prendidas y el sacristán Don Alfredo, anunciando con la campanilla el inicio del oficio religioso, todos nos reciben contritos y respetuosos silencio, algunos que otros llantos de niños se escuchaba por las naves del templo, el inicio de la ceremonia con cánticos , un viejo y desafinado órgano ejecutado por un hombre delgado, vestido de domingo y ciego, ejecutaba con pasión, me extraña la partitura expuesta para la lectura no se dé quien, pues el músico era ciego.
Isidro con más experiencia se desplazaba por el entorno del altar con autoridad, ayudando como un eximio ayudante de cirujano, llenando cáliz, pasando materiales, marcando el texto, este colaborador de escasa participación, la única vez que tenía que hacer algo hice mal, me tropecé al subir al altar y caí al suelo con mis materiales, con la risa contenida de Isidro, reprimenda del Padre Gamarra y el eco de la risa de todo el templo, la misa llega a su fin, ante la triste experiencia cierro definitivamente mi participación en el culto religioso, con alegría y tierna atención de nuestras madres recibimos las felicitaciones de rigor.- desde Asunción ,Paraguay 3 de octubre de 2015
martes, 29 de septiembre de 2015
AMOR PLATONICO
Llegan a la memoria como mariposas coloridas las ideas, como cargadas nubes anunciando cambios, siento en el alma un alarma, flota un recuerdo de la adolescencia, veo el cuadro con claridad, en mi ciudad natal, Itá – Paraguay, era la década de grandes movimientos políticos, ingentes necesidades, carencias múltiples, la visión nada auspiciosa de un tiempo sin esperanza, se acerca mi padre, alto, espigado, enorme cabellera negra con mechas blancas, con el centímetro colgado del hombro, como puesto distraídamente y responde con alegría los saludos de los compueblanos, algunos se detienen y preguntan de la situación política, que responde siempre con mucha esperanza , recomendando estudiar, estudiar y estudiar, salir de la ignorancia para encontrar la puerta hacia un mejor porvenir.
En ese tiempo de escasez múltiples llegan al pueblo una familia numerosa, los Pagliaro/Matos, como jefe el relojero Don Pagliaro, de origen argentino, la esposa una mujer de escasa carne, puro hueso, cabellos que le cubría la espalda, siempre usaba polleras hasta los tobillos, el typoi-atuendo clásico de la mujer paraguaya de aquel entonces, doña Clara siempre bulliciosa, hablaba con mi mamá Doña Nena gritando, quien decía que el motivo era que tenía la audición disminuida, sus hijos, varios varones y una nena , esta la razón de mi historia que la guardo con nitidez, con mucha ilusión de volverla a encontrar un día, ocupa mi mente cruzando el tiempo y con afecto la tengo en el corazón hasta la fecha, pasaron tantos años y esta renovada a cada día en el recuerdo, prefiero ocultar el nombre y si alguna vez lee esta historia sabrá que es ella.
La seguridad de que ella sabe, les cuento. Todas las tardecitas cuando se asoma la noche comienzo a dibujar mi estrategia para verla, la familia vivía en la acera opuesta a Don Silvio Marín, y quien me vigilaba era Perlita, tenía que pasar por la casa de Don Martin Villalba y Doña Manuelita, siguiendo mi rumbo saludaba a Don Demetrio y Doña Rosita, esquivando el encuentro con Don Federico Doldán - Doña Olinda, quien me señalaba que aventura estaba tramando, como si leyeran los pensamientos, en la esquina y a la oscuridad plena, no había luz artificial en las calles, las luces de las casas eran pálidas y las sombras daban miedo a la imaginación juvenil, tenía el lugar apropiado para ocultar, escasos transeúntes y el vigilante nocturno con su silbato cubría la noche con más temor , como advirtiendo y avisando “cuidado estoy presente”, las dos plantas de ovenia, árbol con follaje espeso, daba mucha sombra y era perfecto para el ocultamiento, en ese lugar pasaba horas, esperando que la niña apareciera, cosa que nunca sucedió, era mi galopante imaginación que se encargaba de adornar el probable encuentro, Blanca, mi hermana , curiosa en saber que hacía todos los días en ese horario, jamás le conté, debía mantener el secreto.
Al día siguiente a temprana hora ocupaba el portón de la casa a la espera de su paso a la Escuela “ Costa Rica”, ella aparecía vestida con su uniforme escolar, por la vereda como si fuera una pasarela, los cabellos rubios y sueltos, el corazón aceleraba el ritmo en la medida que se acercaba, mis piernas temblaban, no sabía qué hacer, me quedaba está tico inmóvil o disimulaba alguna actividad, la mente se turbaba cuando se aproximaba veía sus hermosos ojos azules, su rostro reflejaba luz, su andar parecía deslizarse, no caminaba, flotaba y luego sin percibir mi angustia me saludaba y no podía responder porque la garganta estaba seca y no podía emitir una palabra, y después mis ojos la acompañaba hasta perderse al desviar la esquina, exhausto y feliz, mi corazón en fiesta, mi alma en júbilo , será que ya sabe del gigantesco amor escondido que existía entre ella y ¿este modesto admirador? , que jamás se materializó y no podrá concretarse, la felicidad me invade en recordarla con cariño y afecto, Platón sabe lo que sentí.-
Asunción, Paraguay, 28 de septiembre de 2015.-
martes, 22 de septiembre de 2015
Optimismo Esperanzador
El emblemático mes de setiembre en el Paraguay, trae en su alforja la primavera, la juventud, la renovación, el cambio que se vislumbra, nuevos follajes en una ciudad repleta de lapachos floridos (tajy) en sus distintas tonalidades, además de los tradicionales blancos, rosados y amarillos, el tono verde de los árboles dan un marco especial a la capital de la República.
En ese ambiente de fiesta para el espíritu, la juventud estudiosa sale a la calle reclamar, demandar lo que consideran justos y necesarios, la idea se inicia en la tradición de una Institución contestaría, demandante, inquieta, el Jesuita Colegio de Cristo Rey, que tiene en su historia fechas memorables contra la dictadura de Stroessner (1954-1989), período negro en la memoria nacional, la tradición continua, sus estudiantes jóvenes de la secundaria ocupan los espacios públicos, desean una mejor y más actualizada educación, demandan una reforma educativa que no se puede postergar.
Emiten una convocatoria sus jóvenes lideres , marcan un encuentro en la Plaza Italia, centro de jornadas políticas contra la arbitrariedad y despotismo de la dictadura en su época, hoy se reúnen para iniciar una lucha contra la paralización y el descuido, quieren una educación innovadora, integradora, con cambios que ya no se pueden postergar, con esos ingredientes los estudiantes del Cristo Rey reciben apoyos de entidades educacionales públicas y privadas, de docentes y simpatizantes, y dejan la plaza Italia en orden, en un marco de civismo que contagia y emociona, se incorporan en la marcha obreros y la ciudadanía insatisfecha, que desea un PARAGUAY prospero en justicia y solidaria integración, la marcha sigue su curso, llegan al Ministerio de Educación y Cultura, la Ministra La Fuente y su equipo los espera en la entrada principal, ocupan la calle en una simpática y envolvente “sentata”, emitiendo voces de exigencias juveniles, con el tono que aún es de adolescente en transición, la Ministra entrega flores en señal de paz, algunos aplauden el gesto otros vociferan contra “queremos cambios y no flores”, el dialogo se inicia en tono amistoso, la Presidencia de la República emite un comunicado felicitando los estudiantes que ejercen su derecho constitucional de manifestarse en orden, en paz, con mucha cordialidad, el dialogo se instala con mucho respeto y las partes presentan sus demandas agendadas y el órgano estatal recibe con simpatía y promete continuar el dialogo, que ya se marca para una especifica fecha.
La manifestación continua camino al Congreso Nacional, cánticos, pancartas, de brazos dados, se entonan canciones como “Patria Querida” del revendo Padre Nouz, con letras y música que motiva y empulga, emociona y contagia, escuchar aquella multitud de jóvenes que ordenadamente cantan y se manifiestan, exigiendo cambios es realmente una fuerza que sensibiliza al máximo, la piel se eriza y el corazón se acelera, el clima se torna de un calor de afecto a su límite,
llegan al Palacio Legislativo y exigen de sus representantes acción y compromiso, tengo la seguridad que muchos de los integrantes de la marcha aún no tienen edad para emitir sus votos, pero ya están presente en un acto cívico histórico, llevarán estos jóvenes en sus mochilas de recuerdos el peso de una responsabilidad compartida con la sociedad nacional que los apoya y forman filas de consenso ante las demandas, así se llega a cumplir los objetivos trazados, motivar, sacudir, “reflexión y exigencias”, pilares que sustentan los deseos de que se cumplan estas peticiones en la brevedad posible.
El sol escaldante llega a su límite, 42ª grados en el ambiente de bullicios, algarabías, discursos por doquier, cansancio que se refleja en el rostro de los líderes felices, el pueblo que une su voz de apoyo con la presencia y espíritu que se rejuvenece en cada uno de los manifestantes, nos vemos por el retrovisor de la vida en estos estudiantes vibrantes, cumpliendo los ruegos que ya hiciera el Padre de la Juventud de América, Doctor JOSE INGENIERO, en su tiempo, en sus clásicas obras, “El Hombre Mediocre” y otras de gran incentivador para que los jóvenes no sean ancianos antes de tiempo, que sean críticos, contestarios, resistentes, estudioosos, que tengan valor y coraje para iniciar el cambio.
La multitud se diluye lentamente, cada quien rumbo a su destino, con el alma enchida de esperanza, con el espíritu revitalizado, con la creencia en los jóvenes de la patria que están conscientes que el cambio por un mundo mejor ya está presente , que el futuro ya se instaló en la sociedad y en plena primavera reposamos nuestras inquietudes porque la generación que viene es valiente y patriótica, tenemos fe en los mismos, con optimismo esperanzador.
Desde Asunción, PARAGUAY, 22 de setiembre de 2015
martes, 15 de septiembre de 2015
El Dia Que Saludé a Indira Ghandi
En un día de espléndido sol como se presenta hoy, de un año que no recuerdo, tampoco fecha precisa,
en un marco de extraordinaria belleza de Rio de Janeiro, en el Monumento a los Ex Combatientes de la Segunda Guerra Mundial, con el Pan de Azúcar cubriendo las espaldas, la serena bahía de Guanabara dando golpes en los muros que cubre el famoso “aterro do Flamengo” con lanchas vistosas y pequeños veleros blancos dando brillo al escenario que limpia los ojos, belleza impar.
La Cancillería Brasileña, organiza un saludo del Cuerpo Diplomático a la figura reconocida mundialmente, la hija de Neru y sobrina de MAHAMA GANDHI, la impresionante e impactante figura de INDIRA GANDHI, la Representación Diplomática bajo la titularidad del Embajador J. Wenceslao Benites, asimismo, con “s”, los colaboradores cercanos, que vienen a la memoria con sus rostros que el recuerdo registra con alegría y mucha simpatía, algúnos ya nos dejaron otros con la gracia de las divinidades continúan con nosotros prestando sus conocimientos y entusiasmo a la sociedad paraguaya desde su sitio de experiencia y disposición, ellos son Ministro Romilio Colunga(+), Primer Secretario en aquel entonces Emigdio Chaves, Segundo Secretario Edmundo Rolón, los Agregados Civiles, el suscrito Oscar LLanes Torres, Gerónimo Narváez Torres, Adelio Ruiz Diaz y por cortesía muy especial del Jefe de Misión incluyó a Don Martin LLanes, mi padre, que por coincidencia se encontraba de visita en Rio de Janeiro, todos en fila y ordenadamente fuimos acerc ándonos a la gran dama de la política universal, heredera de un nombre y apellido que es referencia universal del pacifismo, INDIRA GANDHI, solemne, carismática, con su tradicional mecha blanca, dándole un estilo y presencia peculiar, con un atuendo simple, túnica blanca con caída que cubría el físico de una elegante postura, con los cabellos cayéndole por la espalda discretamente, las manos bien cuidadas, sin pinturas, la túnica ocultaba los pies, de un rostro serio, rígido, posante, dando la impresión de autoridad y firmeza, nada de soberbia ni prepotencia , era un cuadro espectacular, mi padre me dice al oído, “estoy muy emocionado” y era para estarlo, lentamente nos acercamos ante la presencia universal de una emblemática figura, mujer valiosa y gobernante singular, cuando llegamos ante ella nuestros rostros se petrificaron, los ojos secos, labios esbozando una sonrisa nada natural, rápidamente saludamos impresionados y felices, llega mi padre ante ella y explota en llanto incontrolable, todos temíamos que se desplome de emoción, lo cubrí con un abrazo fuerte , sentido, feliz, y entre sollozo me dice “es el mejor momento de mi vida”, agradezco a la bendición de los dioses , así siempre se refería a las divinidades, a ti hijo querido, al Embajador, que fuera mi jefe en la guerra del Chaco, el “infierno verde” como registrara el periodista costarricense José Marín Cañas.
Así fuimos saliendo lentamente del recinto preparado especialmente para el acto que la memoria registra con nitidez y emoción superlativa, dejamos a la Señora INDIRA GANDHI, quedando diminuta en la distancia y grande para el alma, mi padre recobra su semblante sereno, buen humor, haciendo chiste de su inolvidable saludo a la dama de la paz, que por herencia y sangre merecía la admiración, tiene sangre del gran Gandhi a quien afirma admirar y reconocer como la mayor figura del siglo XX, hombre sencillo, sabio, tenaz, víctima de un fanático , Gandhi que pagara con su muerte el precio de su ideal, de su sueño, de su obstinada vocación de pacifista universal, mi padre concretó un ideal que jamás lo pensó realizar, la vida tiene sus sorpresas y sus encantos, quien sabe en alguna esquina de nuestras existencias tendríamos un momento de gran belleza, significación especial y por sobre todo una circunstancia que sellarán el alma con un tinte de felicidad e imborrable magnitud.
Asunción, PARAGUAY, 12 de setiembre de 2015.-
martes, 8 de septiembre de 2015
Transparencia Viciada
En un centro comercial, a la tardecita, en el marco de un ambiente de ruido y sabores, jóvenes y adultos se desplazan con alegría, elegancia, en vistosos atuendos, jóvenes con uniformes escolares disfrutando de elevados decibeles de músicas foráneas, mesas ocupadas por damas distraídas conversando sobre temas nada edificantes, perfumadas, con collares multicolores, un ambiente realmente diversificado, algunos señores con perfil de concentrados leyendo con una tasa de cafecito como compañía, dependientes con uniformes nada convencional y atentos a los pedidos, todo colmado de risas en tonos que no admiten competencia, verdaderamente un mosaico de cultura, de variedades y de quien sabe algún objetivo.
En este enorme espacio, lateral a mi mesa dos señores por el vestuario parecían ejecutivos de alguna multinacional, conversando sin reserva, llama la atención de quien suscribe, los oídos en alerta por el tema abordado, “un negocio” que envuelve personajes de la empresa, proveedores, quien sabe alguna victima a mas, seguro que contra el Estado indefenso y de probables cómplices en la fauna de referencia que estarán afinando los dientes para el mordisco final.
El tema abordado envolvía a Don Fulano, el contador, Doña Fulana la secretaría, todos naturales de otras geografías que sus acentos lo delataban. El de traje claro, camisa celeste, corbata de marca, finos zapatos, pulseras doradas, que a cada instante la acomodaba nuestro personaje, al parecer el cerebro del golpe, el de traje oscuro, simple vestuario, con los ojos llenos, ávidos de curiosidad e inquieto ante la perspectiva señalada, según se puede observar, el rosario de propuestas se dedillan sin problemas, los ágiles dedos acomodan con frenesí cada punto del objeto en sus bien tratadas manos.
Mal se consigue escuchar con claridad el desarrollo del proyecto, que versa sobre desvíos de valores en el crucigrama de nefastas intenciones, se pretende resguardar la imagen, afirman, somos personas “honestas” , pero necesitadas, porque existen compromisos que superan las posibilidades y los ingresos, nadie podría desconfiar de empleados con excelentes trayectorias y pulcras acciones en pro de la empresa que tiene orgullo de sus dependientes, dedicados, “que visten la camiseta”, que transpiran amor a la insignia poderosa de la compañía, que tienen conciencia del mal que se esta tramando, de la transparencia viciada del argumento para ocasionar daños para algunos y beneficios para otros. No te preocupes dice el de traje claro, somos empleados confiables, sin embargo, no existe retribución de la empresa que no ve ni escucha las demandas, y que el proyecto en acción es nada más que una disculpa a más del hecho punible, desde que se descubra el mal.
La inocente presencia de quien relata el hecho en pauta, deja un amargo sabor de impotencia, descubrir la existencia del delincuente de corbata y de traje de marca, donde el rasgo de los principios, de los valores se están contaminando, existe un aroma que intoxica y una nebulosidad ambiental que mancilla la sociedad que mezcla personas honorables con sujetos de toxicidad manifiesta, que seguramente tienen esposas e hijos/as, que inocentes esperan en la casa por sus maridos laboriosos, competentes, dedicados, ejemplos de pudor, carácter, decoro, de una vivencia profesional admirable, responsables por la posición destacada de la empresa en el mercado local, envuelto según lo descrito en actos de tan insana acción, con resultados que se vislumbra con antelación el rigor de la sanción probable y que mancharía el honor de una familia, de un nombre, de una posición lograda, que por una ambición desmedida y descabellada llevan a la terrible denominación de vulgares delincuentes, en ese momento, el dependiente se acerca y con displicente gesto pregunta, ¿se serviría algo más , señor? .
La tarde se ha vuelto noche, ya no están los estudiantes adolescentes, mudan los visitantes, otras personas con rasgos diferentes ocupan los espacios, sin embargo, el frenesí, el ruido, el va y viene de agitados compradores ya cumplieron sus objetivos, los carteles cobran vida con sus luces vivos y brillantes, es hora de retornar a la calma del hogar sumando mas una experiencia cuyo final nunca conoceré. Desde Asunción – Paraguay, 7 de septiembre de 2015.-
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